Por su parte, las realizaciones de Carme Pinós pertenecían al deconstructivismo globalizado de los primeros años noventa, evolucionando hacía una escritura de corte gestual, que permitía identificar su obra más allá del lugar donde se ubicara. Aun así, sus propuestas plantean un enraizamiento de la arquitectura al territorio, en un diálogo donde el cuerpo en origen extraño acaba integrándose como una prótesis orgánica que confiere al contexto una nueva identidad.
En lo específico, la casa en Japón, el Centro de Artes Visuales en Santa Fé (Nuevo México) o el pabellón mexicano de la Expo 2000 de Hannover de Legorreta + Legorreta asumen la condición de arquitectura mexicana allí donde están, dialogan-do. Mientras que la pasarela peatonal frente al Mediterráneo alicantino o las estructuras del recinto ferial del Centro Cultural y de Negocios JVC en Guadalajara, de Pinós, se hincan al terreno, cosen tejidos preexistentes —en el primer caso— o sirven de hito y referencia que marca el territorio del nuevo y babélico centro de la arquitectura de vanguardia internacional en México.
Portadoras de raíces aéreas, las unas; en busca de un terreno donde afincar una pertenencia apenas intuida, las otras: las obras diseminadas por el mundo de los mexicanos más internacionales y las de una catalana en tierras mexicanas aportan soluciones posibles ante las encrucijadas de la tan temida globalización. O mejor dicho, de la glocalización.
Obras
Legorreta + Legorreta | Carme Pinós
Ensayos y conversaciones
Manuela Salas | Miquel Adrià | Ernesto Betancourt | Víctor Jiménez | Alejandro Hernández Gálvez | Nicolás Cabral | Javier Barreiro | Pablo Lazo Elizondo