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El metaverso y sus posibilidades arquitectónicas

El metaverso y sus posibilidades arquitectónicas

6 octubre, 2022
por Mónica Zamora | twitter: @badayezz | instagram: @badayez

En los últimos meses hemos escuchado o leído acerca del término metaverso que está revolucionando diferentes áreas de producción y consumo: desde las pasarelas de moda, exhibiciones de arte, diseño, arquitectura, casinos y hasta las bienes raíces; pero ¿qué conlleva este concepto?

Metaverso tiene diversas definiciones y nos podemos remontar a las historias y novelas de ciencia ficción de los años 90, donde ya se mencionaban mundos alternos al nuestro en donde la tecnología y el futuro son uno mismo, como en Snow Crash de 1993. Este concepto se puede entender como aquella plataforma web donde los usuarios pueden tener y personalizar su avatar tridimensional para socializar con otras personas. Entre sus principales características se encuentran: la vinculación entre la realidad física y la intangible, experiencias multisensoriales, interactividad y corporeidad. Las tecnologías involucradas en esta gran apuesta principalmente son la realidad aumentada y la virtual. Plataformas como Habbo (2000) y Second Life (2003) son antecedentes a la definición que ahora conocemos, y que desde sus respectivos lanzamientos se han dedicado a construir y desarrollar comunidades virtuales.

Metaverso o “más allá del universo o universo por encima del universo” implica que los usuarios puedan realizar actividades de su vida diaria, buscando cada vez más un mayor tiempo de permanencia en las plataformas, explorar y obtener experiencias inigualables. 

¿Vivir en un metaverso descentralizado?

Hoy en día, el tema de la descentralización del pensamiento se encuentra en boga de proyectos que buscan replicar nuestra vida tangible en la virtualidad. Tenemos que diferenciar metaversos que siguen siendo centralizados y otros que buscan lo contrario, y que suman esfuerzos para lograr una mayor libertad en la toma de desiciones, en las propiedades digitales e identidad de sus usuarios.

En metaversos descentralizados tenemos que hablar de criptomonedas y tokens no fungibles (NFTs) que utilizan la tecnología blockchain. ¿Pero éstos últimos en qué nos benefician?, en primera instancia funcionan para respaldar información de forma segura, pública e inalterable; y con ello lograran transferir valor y propiedad de cualquier archivo: obras de arte, contenido de redes sociales, un boleto de avión, documentos legales o propiedades. En el mundo tecnológico nada es estático. Y así como todo se va modificando, también se van renombrando las épocas en las que vivimos. La historia de la web se puede dividir -hasta ahora- en tres grandes momentos: Web 1, Web 2 y Web 3. Cada una pertenece a un contexto sociocultural diferente y por ende, como nuestra sociedad, se van transformando.

Web 1 es la primera que surge de la mano con la internet, donde se encontraban sitios web para la consulta de información; Web 2 se caracteriza por permitir a los usuarios poder subir su contenido, crear blogs e interactuar a través de sitios web, pero el control lo tienen las empresas. Por otro lado, la Web 3 se refiere a una era de internet donde el contenido y los datos sean propiedad de cada usuario y no las empresas. Donde el uso de aplicaciones descentralizadas (dApps) y las transacciones a través de criptomonedas aumenten. Nos encontramos caminando hacia esta era de internet, hacia los metaversos descentralizados.

En 2021 la palabra del año fue “NFT”, según el diccionario Collins; y en los mismos meses, la artista Krista Kim vendió la primera casa NFT llamada “Mars House”, que en realidad es un archivo que puedes cargar en diferentes metaversos. Esta propiedad está basada en lo que ella llama, filosofía Zen Digital. Para ella el arte es un espejo de la mente donde es preferible alejarse de la negatividad que causan ciertos espacios físicos.

Quiero que este espacio muestre mi pasión por el diseño meditativo, una nueva definición de lujo y vanguardia para la era digital”
Kim, 2020 

Mars House (2020) from Krista Kim on Vimeo.

Esta obra fue comprada por 288 ETH, en su momento con el valor de $515,459.52 usd y gran parte de las ganancias fueron donadas a la fundación Continuum, que se dedica a la salud mental.

La firma Zaha Hadid Architects tampoco se ha quedado atrás, han construido una ciudad futurista con el estilo que les caracteriza: curvas, ángulos agudos y materiales tan resistentes como el acero. En este espacio, se puede acceder a espacios colaborativos, realizar networking y hay galerías donde se venderán NFTs. Este metaverso también es un guiño a Liberland, oficialmente República Libre de Liberland, una micronación de Europa con una superficie de solamente 7km²; aunque actualmente no hay residentes, es posible realizar una petición de ciudadania. 

Otro ejemplo es Imagine to create, un proyecto de habla hispana que se enfoca en crear espacios y atmósferas en metaversos. Han colaborado y hecho realidad el Primer Festival Iberoamericano de Música en Decentraland con Crypto Música Records. Actualmente son aliados verificados del metaverso Decentraland, uno de los entornos virtuales con mayor crecimiento a nivel internacional del último año y que se encuentra funcionando en la blockchain de Ethereum. En entrevista con los fundadores de este proyecto, mencionan lo siguiente respecto a la arquitectura y el diseño en mundos digitales:

“En el metaverso la arquitectura se libera de los límites de la física para poder explorar sin miedo todo tipo de formas en los edificios y espacios. La experiencia es lo principal. buscando impactar visualmente o proponiendo experiencias interactivas. También es importante comprender cómo funcionan los programas de diseño y los motores gráficos con los que se diseña el metaverso; y mejor aún, conocer conceptos básicos de programación para mejorar todo tipo de escenas”.

Finalmente, ¿te has preguntado cómo es el sonido en el metaverso? Con este proyecto puedes darte una idea, BeatBlox es un proyecto multidisciplinario con diferentes vertientes. Se define como un nuevo ecosistema musical enfocado en crear y construir experiencias musicales y de diseño en el metaverso. Cuenta con un NFT marketplace y su propio Music District de 34 parcelas en Decentraland. Aquí es donde la arquitectura, el diseño y la música se mezclan para favorecer a artistas tanto posicionados como emergentes en sus primeros pasos hacia la tecnología blockchain que está detrás de los NFT.

No hay metaverso sin arquitectura

En el metaverso existen diversas posibilidades que en la vida física no tenemos. ¿Por qué hacer y construir lo mismo donde no hay leyes de la física? Es aquí donde la creatividad no tiene límites y diferentes disciplinas de arte y diseño como la arquitectura tienen un camino por recorrer. Con el paso del tiempo estaremos escuchando más acerca de empresas y nuevos proyectos que se suman a tener sus edificaciones en mundos virtuales, así como ya lo hicieron Sotheby’s, Samsung y el mismo cantante Snoop Dogg.

Sin duda estas tecnologías se han vuelto las aliadas indispensable de diferentes sectores y no pueden pasar desapercibidas. Conforme existan nuevos metaversos, aumentará la demanda de crear entornos adaptamos a las necesidades de usuarios en Web 3 y proyectos descentralizados.

La arquitectura tiene un puente hacia estas tecnologías donde convergen la animación, el diseño, las criptomonedas y avatares. Es momento de generar propuestas, crear y co crear no solo edificaciones, sino meta sociedades y entornos libres, seguros, creativos y sobretodo pensar las necesidades que tiene el mismo metaverso.

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