Obras

99 Records y SHH Roma | Espacios de intimidad sonora

99 Records y SHH Roma | Espacios de intimidad sonora

99 Roma y SHH Roma fueron concebidos como dos espacios complementarios articulados alrededor de una misma idea: entender la escucha como una experiencia espacial.

Inspirado en la cultura de los jazz kissa japoneses —más por su ritual de escucha, intimidad y atención al sonido que por su estética—, el proyecto traslada esa sensibilidad a un contexto contemporáneo en Ciudad de México. Desde el inicio, la acústica se integró como una condición arquitectónica y no como una solución técnica posterior; materiales, espesores, texturas y geometrías fueron definidos también por su comportamiento frente al sonido, haciendo que varias de las decisiones más reconocibles del proyecto surgieran directamente de necesidades acústicas.

Ambos espacios comparten una misma lógica material y atmosférica, aunque conservan identidades propias. En lugar de repetir elementos, el diálogo se construye mediante proporciones, formas y gestos recurrentes, generando continuidad sin convertir un espacio en réplica del otro. La arquitectura busca reducir tanto el ruido acústico como el visual mediante superficies continuas, pocos elementos, materiales de fuerte presencia y una iluminación contenida, produciendo una atmósfera de calma donde el espacio funciona como soporte para la música y para quienes lo habitan.

Madera, textiles y superficies minerales fueron seleccionados no sólo por sus propiedades acústicas, sino también por su textura, su relación con la luz y su capacidad de adquirir carácter con el paso del tiempo. El mobiliario combina piezas diseñadas por Studio H. Fernández con elementos seleccionados específicamente para el proyecto, entre ellos lámparas de papel de Isamu Noguchi, que introducen una referencia sutil al universo japonés sin caer en una interpretación literal.

La gran lámpara triangular del salón de escucha sintetiza esta integración entre técnica y arquitectura: su geometría deriva del tratamiento acústico de los muros y funciona simultáneamente como luminaria, elemento escultórico y superficie que contribuye al control de los rebotes sonoros. En conjunto, 99 Roma y SHH Roma plantean una arquitectura que no busca imponerse sobre la música, sino construir las condiciones para escucharla con mayor atención.

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