Ansiosa por extenderse hacia arriba, una escalera rompe con el techo de la casa. Al darse la vuelta, la casa descubre un reverso inexplorado, que ofrece nuevas perspectivas de la exuberante naturaleza que la rodea. La vida, de pronto, se celebra.
Un proyecto de Pedro&Juana, el anexo es un vívido ejemplo de cómo la arquitectura puede evolucionar según las necesidades de quien la habita. Es una pequeña cabaña de madera que complementa y amplía la funcionalidad de una casa histórica en Valle de Bravo, diseñada originalmente por José Iturbe. Este espacio adicional integra nuevas áreas y accesos, manteniendo un diálogo entre lo antiguo y lo contemporáneo.
Construida sobre una pendiente que va desde la línea de agua hasta la ladera verde de la montaña, las escaleras son tanto una necesidad como un rasgo característico de la casa original. Pedro&Juana llevan este gesto aún más lejos, haciendo de la escalera el elemento central de su diseño. Abrieron el techo para dar paso a un túnel que, a la vez, es una extensión de la escalera existente y conecta la casa original con la nueva cabaña de madera, excavada en la ladera de la montaña. Esta conexión no solo amplía la parte trasera de la casa, sino que también sirve como segundo acceso a la cabaña y al área de servicio de abajo.
Una amplia escalinata de ladrillo conduce desde el exterior a un nuevo patio ubicado justo debajo del túnel, que sirve de extensión de la recién remodelada cocina. En la parte superior, la cabaña consta de una recámara, dos baños y un espacio versátil que puede servir como cocina, estudio o recámara. Un hermoso patio interior conecta ambos cuartos, creando un espacio íntimo al aire libre.
Con un diseño que se adapta a las necesidades cambiantes de la vida, la elección de la madera como material de construcción sustentable resultó natural y apropiada. Además, se alinea con la iniciativa “La liga de la madera” —una propuesta de un colectivo interdisciplinario en crecimiento al que pertenece Pedro&Juana— para promover la construcción en madera en México como una alternativa circular y sustentable frente al uso predominante de acero, concreto, ladrillo y mortero.
Para complementar este enfoque sensato, cada detalle —cada rincón, paisaje, mosaico y la mayoría del mobiliario, desde la cocina hasta el anexo de dos cuartos— fue diseñado por Pedro&Juana. El resultado es un rediseño creativo que entrelaza patios y escaleras, texturas, plantas, madera y ladrillo, creando una fantástica adición a la casa que resalta su belleza original y la del entorno.