El proyecto transforma un antiguo silo ganadero de adobe de 45m² en una vivienda de bajo impacto ambiental, entendiendo la sostenibilidad no como la incorporación de tecnologías complejas, sino como la capacidad de aprovechar de manera eficiente los recursos existentes.
La conservación y adaptación de la estructura original permite preservar la energía incorporada en sus materiales, reducir significativamente la huella de carbono asociada a la construcción y prolongar el ciclo de vida del edificio.
La rehabilitación se basa en una estrategia de mínima intervención: una cubierta de madera independiente protege los muros de adobe existentes y articula dos nuevos volúmenes de ladrillo que complementan el programa habitacional.
Estos cuerpos se construyen mediante aparejo “rat trap”, una solución que reduce el consumo de material generando cámaras de aire que mejoran el comportamiento térmico y acústico, especialmente adecuado para el clima fresco y húmedo de San Cristóbal de las Casas, Chiapas.
Adobe, ladrillo y madera constituyen una paleta de material local, durable y de bajo procesamiento industrial, capaz de responder al contexto climático con medios pasivos. Frente a modelos dependientes de sistemas complejos y tecnologías de alto mantenimiento, el proyecto apuesta por soluciones simples, reparables y accesibles.
Demuestra que la arquitectura fundamentada en soluciones vernáculas, la reutilización de lo existente y el uso eficiente de los recursos, puede alcanzar una óptima habitabilidad con baja demanda energética, reduciendo además el mantenimiento.
Se propone así una arquitectura eficiente y respetuosa con el territorio, que valora las tradiciones constructivas y sus formas de habitar.