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El secreto encanto del neón en las taquerías: Rem Koolhaas en México. Parte I.

El secreto encanto del neón en las taquerías: Rem Koolhaas en México. Parte I.

21 mayo, 2024
por Carlos Rascón

Prehistoria

En 1978 se publicó el libro Delirious New York, uno de los textos más relevantes de la segunda mitad del siglo XX en el mundo de la arquitectura y el urbanismo. El arquitecto holandés Rem Koolhaas relata allí cómo el crecimiento de la población en la zona de Nueva York a finales del siglo XIX, junto con la llegada de las nuevas tecnologías, resultaron en lo que hoy se conoce como Cultura de la Congestión. En el libro, Koolhaas se postula como el escritor fantasma de esta “Cultura”, y desde allí, promulga un manifiesto delirante para las metrópolis postmodernas.

A partir de la publicación del Delirious, el nombre del holandés se difundió rápidamente, primero en los círculos intelectuales de los Estados Unidos, y casi simultáneamente en los de Europa.

Hacia 1995, cuando Koolhaas publicó el libro S,M,L,XL, su figura se convirtió definitivamente en un fenómeno global. Su obra y sus ideas comenzaron a llenar páginas en los medios de comunicación de los cinco continentes, despertando una amplia gama de reacciones. Las ideas de Koolhaas se convirtieron en tema ineludible, no solo en el mundo de la arquitectura, sino en los círculos de intelectuales de todo el mundo.

Para los que estudiaron arquitectura a finales de la década de los 90, el arquitecto holandés es el sucesor de Le Corbusier como el teórico más influyente en la arquitectura y el urbanismo del siglo XX. Y para muchos otros, su pensamiento y su obra son un referente desde entonces. 

Por ejemplo, Luis Fernández-Galiano, editor de la revista española Arquitectura Viva, lo calificó en 2011 como el “Le Corbusier contemporáneo” (Fernández Galiano 2011). El crítico de arquitectura Nicolai Ouroussoff, se refirió a él como “el arquitecto más controvertido del mundo” (Ouroussoff 2012). Miquel Adrià, el director de Arquine, lo emparentó hace unos años en una conferencia, con Palladio y con Le Corbusier, por tener como ellos, “acólitos sembrados por el planeta, haciendo realidad su ideario” (Adrià 2013).

México no fue ajeno a la influencia del holandés cuando su influencia se convirtió en algo global. Desde los años 90, Koolhaas mantuvo reuniones con poderosos promotores y políticos en México. Fue invitado a participar en grandes concursos de arquitectura en el país, e incluso recibió varios encargos directos. Los medios de comunicación mexicanos estuvieron desde muy temprano pendientes de su actividad. 

¿Pero cuándo estuvo Rem Koolhaas en México por primera vez? ¿Cuántas veces estuvo el holandés en la UNAM? ¿Cuántos proyectos hizo en México? ¿Qué trabajos presentó en la Galería Sloane en 1986? ¿Por qué un secreto encanto del neón en las taquerías? Esta serie de ensayos intentan responder a estas preguntas.

Ithaca, NY.

Publicidad de la “Ithaca Gun Company’s” de 1916 (Wikipedia).

“Completar” los estudios en el extranjero se había convertido en los años 70 en un riguroso ritual para los jóvenes arquitectos de clases acomodadas en México. Remedando el Grand Tour que llevaba hasta Italia a los jóvenes de la burguesía inglesa a mediados del siglo XVIII, un joven Enrique Norten, que apenas había terminado sus estudios de arquitectura en la Universidad Iberoamericana, tomó un avión en el verano de 1968, con dirección hacia la ciudad de Nueva York, en los Estados Unidos. Se desplazó después hasta la pequeña Ithaca, donde pasaría los siguientes dos años haciendo una maestría en el College of Architecture, Art and Planning de la reconocida Cornell University.

Enrique Norten (Wikipedia).

Rem Koolhaas (Wikipedia).

Ithaca era en ese entonces, un lugar bucólico y hermoso, según palabras del mismo Norten: “Un mundo diferente a lo que conocía. Lo opuesto a una ciudad enorme e intensa como la Ciudad de México. Un paisaje abierto… Colinas y ríos y lagos, y cañones… Un lugar absolutamente hermoso, como nunca había visto hasta entonces. Cuando decidí irme por dos años, resultó ser un gran lugar para pensar en arquitectura y reflexionar sobre muchas ideas” (Belogolovsky 2016).

Imagen oblicua de la Universidad de Cornell, en 1978 (Cornell University 2021)

El edificio del College of Architecture, Art and Planning, en 1978 (Cornell University 2021).

La escuela de arquitectura, arte y planeación de Cornell (College of Architecture, Art and Planning) ofrecía en aquellos años, varios programas de maestría. Bellas artes, planeación regional, arquitectura de paisaje, ciencias de la arquitectura, historia, y también la maestría en arquitectura, programa que Enrique Norten cursó a partir de 1978. 

Norten iba a tomar clases allí con dos enormes pilares de la arquitectura. Estos sobresalían por encima de los demás académicos en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Cornell. Uno era el británico Colin Rowe, el otro era el alemán Oswald Mathias Ungers.

Colin Rowe

Rowe (1920-1999) se había estrenado en la academia durante la posguerra, cuando la diáspora del movimiento moderno era más intensa. Rowe supo explicar mejor que muchos, el continuum histórico en el que había florecido la arquitectura moderna. Y así preparó el terreno para que una nueva generación de arquitectos encontraran el camino hacia un mundo con ideas más frescas y estimulantes.

Colin Rowe creció al norte de la Gran Bretaña y estudió arquitectura en la Universidad de Liverpool. En 1942 formó parte de la división de paracaidistas del ejército, pero en un aterrizaje se lesionó la espalda. Esto lo apartó definitivamente del frente (Spens 1999). Su tesis de maestría (1945), especulaba con la intención de Inigo Jones de publicar un tratado teórico sobre arquitectura, similar a los ‘Cuatro libros de la arquitectura’ de Andrea Palladio (Alchetron 2021).

Rowe partió hacia los Estados Unidos en 1949 para enseñar en Yale, bajo la batuta de Henry Russell Hitchcock. Luego, se unió al profesorado de la Universidad de Texas, en Austin, de 1954 a 1956. Después enseñó brevemente en la Cooper Union y en Cornell, para luego volver a Gran Bretaña y enseñar en la Universidad de Cambridge (1959-62). En 1962 fue invitado a unirse definitivamente a Cornell.

La producción literaria de Rowe, no fue extensa, pero sí determinante. En 1947, Rowe publicó The Mathematics of the Ideal Villa (algo así como “La matemática de la residencia ideal”), en donde compara y acerca sin tapujos la Villa Foscari de Palladio (construida entre 1550 y 1560), con la Villa Stein de Le Corbusier (de 1927).

Villa Foscari de Palladio (Wikipedia)

Villa Stein de Le Corbusier (larryspeck.com)

Imagen extraída del libro The Mathematics of the Ideal Villa (1947).

El planteamiento de Rowe en este libro, significó un (otro) golpe bajo para el movimiento moderno que, hasta ese momento, se había presentado como un rompimiento brusco con la historia. Paradójicamente, el libro de Rowe marcó también el inicio de una segunda vida para el movimiento moderno. La influencia de los análisis de Rowe, acabó llamando la atención sobre edificaciones como las de “Los cinco de Nueva York” (Eisenman, Graves, Gwathmey, Hedjuk y Meier), y de paso, le restaría peso a otros eventos de gran significación, como la demolición del conjunto Pruitt Igoe (1972–1976).

Smith House (1968) de Richard Meier (meierpartners.com).

Casa III (1971) de Peter Eisenman (eisenmanarchitects.com)

Demolición televisada de los edificios en Pruitt–Igoe, el 21 de Abril de 1972 (Wikipedia).

Rowe promovió siempre un acercamiento formal al análisis arquitectónico ¿La forma es desde entonces la esencia irreductible de la masa construida? ¿Es la forma sólo uno de los valores que posee la arquitectura (además del valor psicológico, social, ideológico, económico, histórico, etc.)? 

Rowe promovió la idea de que la arquitectura se podía renovar abrazando la máxima de “La forma por la forma”, separando así a la arquitectura de sus aspiraciones utópicas y de las condiciones históricas en las cuales el movimiento moderno se había originado. Los planteamientos de Rowe fueron apreciados por los jóvenes arquitectos que todavía esperaban obtener algo de un movimiento moderno en franca decadencia. Se había transformado en un estilo propio de la arquitectura corporativa, con ejemplos rígidos y mediocres de rascacielos de vidrio y concreto.

¿No son de alguna manera Norten y Koolhaas herederos de esta curiosa paradoja?

Oswald Mathias Ungers.

Para Ungers, la forma no fue menos importante que para Rowe. Pero el alemán no se sintió nunca obligado a explorar las formas fluidas de sus compatriotas Scharoun, o las estructuras celulares de Günter Behnisch. Ungers fue uno de los más hábiles herederos de la arquitectura de Schinkel, y un gran intérprete de los ideales estéticos del Renacimiento italiano.

Glashütte Villa, diseño de Ungers (Wikipedia)

Ungers creció en la Alemania nazi. Pasada la Segunda Guerra Mundial, estudió arquitectura en Karlsruhe con Egon Eiermann, y en 1950 inició su práctica profesional en Colonia, entregándose a la exploración del cubo y el ángulo recto, en un complejo clasicismo geométrico.

En 1963 fue nombrado director de la carrera de arquitectura en la Technische Universität de Berlín, y desde el 69, fungió como director de la Facultad de Arquitectura en Cornell.

Ungers, el cuarto de izquierda a derecha, en una foto de 1971 (Issue 8 / Cornell Journal of Architecture 2011).

“Con el primero —escribió Koolhaas de Rowe en 2006—, escuchaba un excitante monólogo, con el segundo -refiriéndose ahora a Ungers-, estuve involucrado desde el principio en un excitante diálogo que volvía a iniciarse cada vez que nos veíamos como si no hubiera habido una interrupción real” (Hernández 2015).

Ungers y Koolhaas

“Debía ser el 69 o el 70 -explica Koolhaas en otra entrevista-, cuando me topé con el trabajo de Ungers en Berlín. Yo era un estudiante en la Architectural Association y hacía mi tesis sobre “El muro de Berlín como arquitectura. En Berlín descubrí los panfletos que Ungers estaba publicando y me parecieron fascinantes, sobre todo porque en la Architectural Association no había interés por los temas formales. Desde ese momento, mi principal interés en los Estados Unidos, fue Ungers” (Koolhaas 2011).

La estancia de Ungers en los Estados Unidos, nunca lo alejó de la práctica en Alemania. De hecho participó en varios concursos locales junto con su alumno Rem Koolhaas, así como en el proyecto A Green Archipielago, también un manifiesto retroactivo, esta vez sobre la ciudad de Berlín, que se publicó en 1977.

Norten y Koolhaas unidos por el Delirio

A principios de 1978, el holandés Rem Koolhaas visitó de nuevo Cornell, seguramente para discutir con Ungers la investigación sobre la ciudad de Nueva York que estaba próxima a publicarse en forma de libro (el Delirious New York). Fue durante esa visita que el alemán presentó a Koolhaas con el joven arquitecto mexicano Enrique Norten en los pasillos de la Universidad. Este evento pretendidamente fortuito, resultaría más tarde en una serie de episodios de seducción y deseo mutuo entre México y el arquitecto holandés. 

Norten, recién había llegado a Ithaca para estudiar la misma maestría que Koolhaas había dejado inconclusa tres años antes (1975) para dedicarse de lleno a escribir su libro (Norten 2021). Meses más tarde, el Delirious New York se publicaría simultáneamente en Londres y en Nueva York, con un éxito discreto.

Referencias

Adrià, Miquel. 2013. “Le Corbusier y la conexión mexicana.” Conferencia pronunciada en el “X Seminario Docomomo Brasil: Arquitectura moderna e internacional: conexiones brutalistas 1955-75”. Curitiba, Brasil, 15-18 de Octubre de 2013. Consultado del 9 de febrero de 2020. http://docomomo.org.br/wp-content/uploads/2016/08/CON_02.pdf

Belogolovsky, Vladimir. 2016. “Interview with Enrique Norten: ‘Architecture is Not a Competition of Strange Objects.'” Archdaily Interviews. 5 de enero de 2016. Consultado el 11 de marzo de 2021. https://www.archdaily.com/779867/interview-with-enrique-norten-architecture-is-not-a-competition-of-strange-objects

Cornell University. 2021. “Announcement of the College of Architecture, Art, and Planning, 1978-79.” Consultado el 11 de marzo de 2021. https://ecommons.cornell.edu/handle/1813/37877

Hernández Gálvez, Alejandro. 2015. “Berlín: archipiélago verde.” Arquine. 30 de septiembre de 2015. Consultado el 7 de junio de 2022. https://www.arquine.com/berlin-archipielago-verde/

Fernández-Galiano, Luis. 2011. “Rem Koolhaas”. Dentro del ciclo “Protagonistas de la arquitectura del siglo XXI.” 20 de octubre de 2011. Madrid: Fundación Juan March. Consultado el 1 de octubre de 2020. https://www.march.es/conferencias/anteriores/voz.aspx?p1=22786&l=2

Koolhaas, Rem. 2011. “OMA RE: OMU. In conversation with Rem Koolhaas on Oswald Mathias Ungers.” Entrevista con Jeremy Alain Siegel, Melissa Constantine, Matt

Eshleman, y Steven Zambrano Cascante. Issue 8 – Cornell Journal of Architecture: 233-260. Consultado el 14 de junio de 2022. https://cornelljournalofarchitecture.cornell.edu/issue/issue-8

Muschamp, Herbert. 1999. “Colin Rowe, Architecture Professor, Dies at 79.” The New York Times, 8 de noviembre de 1999: Sección B, Página 10. Consultado el 11 de marzo de 2021. https://www.nytimes.com/1999/11/08/arts/colin-rowe-architecture-professor-dies-at-79.html

Norten, Enrique. 2021. “Rem Koolhaas en México.” Entrevista con Carlos Rascón. 22 de enero de 2021.

Ouroussoff, Nicolai. 2012. “Why is Rem Koolhaas the World’s Most Controversial Architect?” Smithsonian Magazine, septiembre 2012. Consultado el 9 de febrero de 2020. https://www.smithsonianmag.com/arts-culture/why-is-rem-koolhaas-the-worlds-most-controversial-architect-18254921/ 

Spens, Michael. “Obituary: Colin Rowe.” The Guardian, 18 de Noviembre de 1999. Consultado el 20 de diciembre de 2022. https://www.theguardian.com/news/1999/nov/18/guardianobituaries2

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