El programa en educación artística de la Facultad de Educación de la Universidad Masaryk en Brno (República Checa) carecía de instalaciones de enseñanza de calidad, y los estudiantes de arte tenían que compartir espacios con otras disciplinas. En respuesta, la facultad buscó diseñar una nueva ampliación para estas carreras. Este proyecto ha proporcionado a los futuros profesores de arte espacios inspiradores, no sólo para disciplinas artísticas tradicionales, sino también para nuevos medios. La ampliación incluye talleres equipados para corte, perforación o soldadura, un estudio de pintura con excelente luz natural y un estudio multimedia en el último piso, con techo alto, que puede oscurecerse por completo y utilizarse como caja blanca/negra con retroiluminación ajustable en color. Todas las salas están iluminadas de manera brillante y pintadas por completo de blanco, creando un ambiente espacioso y fresco que fomenta la creatividad y la concentración.