Ubicado en el primer cuadrante histórico de la colonia Narvarte, en la Ciudad de México, se encuentra esta edificación que durante su vida ha pasado por varios usos. En el pasado, su función principal fue la de imprenta de barrio, aunque también se utilizó como bodega antes de caer en desuso durante un largo periodo. Por su conformación espacial a manera de pequeña industria, el edificio tomaba su carácter formal por una nave corrida a dos aguas sobre un basamento de doble crujía de marcos rígidos de concreto. La cubierta ligera que albergaba la zona de nave se estructuraba por medio de armaduras de madera y láminas de asbesto. Estas se usaron durante muchos años como sistema de cubierta hasta que se determinó que este material era dañino para la salud. El predio cuenta con 360 m2, los cuales se encontraban en total construcción, entre zona de administración, taller de imprenta y zona de servicios se cubrían todos los metros que ofrecía este lugar. Debido a estas condiciones se impedía la infiltración del agua de lluvia al subsuelo. Cuando se tomó este sitio como el nuevo taller, se percibió como un lugar a tratar y mejorar, retirando de él todo lo que lo estaba dañando. Se aprovecharon al máximo las zonas de oportunidad para regresarle vida al lugar.Transformar, reciclar, retornar y sembrar; aprovechar al máximo cada material permitiéndole hacer su trabajo y tejerse de manera orgánica en el espacio.
Miguel Montor