La entrada principal se sitúa frente al tranvía, donde los arquitectos diseñaron un gran espacio de bienvenida cubierto y alargado por una sucesión de espacios de cruce interiores y exteriores: patio, vestíbulo, atrio, vestíbulo secundario, desde el que se accede al estacionamiento. Totalmente acristalada, esta estructura espacial de la parte central de la planta baja genera dos alas con funciones distintas. La primera, al este, alberga el pabellón deportivo y las salas de logística. La segunda, al oeste, presenta una vocación pública, con salas de formación y recepción. Todos los despachos y las salas de reuniones (situadas entre el atrio y el patio) se benefician de una iluminación natural directa.