27 agosto, 2026
por Arquine
Hasta el 11 de octubre, el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC, UNAM) presenta La historia de cómo sentarse. Variaciones del asiento en México, una exposición curada por Ana Elena Mallet que reúne decenas de piezas de los siglos XX y XXI provenientes de la Colección de Diseño Moderno y Contemporáneo en México MUAC. A través de una selección de asientos históricos y contemporáneos, la muestra revisa el diseño mexicano desde un objeto cotidiano para revelar las relaciones entre cuerpo, espacio y cultura material.
“Sentarse parece un gesto simple, casi automático […] pocas acciones revelan tanto sobre una cultura como la manera en que dispone el cuerpo en el espacio. La altura de un asiento, sus materiales, su cercanía con el suelo o la postura que propone hablan de formas de convivencia, descanso, trabajo, autoridad e intimidad [..] los asientos son piezas que organizan la vida cotidiana y expresan distintas maneras de habitar.”
Desde esta perspectiva, la exposición construye una genealogía del diseño mexicano a partir de uno de sus objetos más comunes, plantea un recorrido por las relaciones entre tradición, modernidad y experimentación, donde los asientos aparecen como resultado de intercambios culturales, adaptaciones materiales y transformaciones sociales.
El diseño moderno en México surgió a partir de una continuidad con las prácticas artesanales y populares, mediante un diálogo constante con ellas. Tipologías tradicionales como el butaque, el equipal, la silla de palo, el petate o la hamaca contienen conocimientos sobre materiales, técnicas y formas de relación con el entorno que han permanecido vigentes a través del tiempo. Estos objetos muestran que lo vernáculo es un campo de conocimiento capaz de generar nuevas formas de diseño.
La exposición también permite observar cómo el asiento ha acompañado los cambios de la vida moderna. Durante el siglo XX, el crecimiento de escuelas, espacios de trabajo, teatros y lugares de reunión transformó las necesidades del mobiliario. El asiento dejó de ser únicamente un objeto doméstico para convertirse en parte de una infraestructura social: una herramienta para organizar cuerpos, actividades y experiencias colectivas.
En paralelo, la incorporación de nuevos materiales y procesos industriales modificó la relación entre diseño y producción. Las piezas desarrolladas durante este periodo muestran la búsqueda de objetos más ligeros, accesibles y adaptables, pero también revelan cómo las ideas internacionales fueron reinterpretadas desde contextos locales. La modernidad del mobiliario aparece entonces como un modelo diverso, como un proceso de apropiación y transformación.
Uno de los aspectos más relevantes de la muestra es la manera en que aborda la continuidad entre tradición y contemporaneidad. Las piezas recientes revisan formas del pasado y las interpretan desde nuevas condiciones sociales y urbanas. Proyectos como The Chair that Rocks, de José de la O, o el sillón Fidencio, de Andrés Lhima, son ejemplo de cómo los saberes artesanales y las expresiones populares continúan siendo fuentes de experimentación para el diseño actual.
La historia de cómo sentarse propone una reflexión sobre los objetos que acompañan la vida cotidiana y sobre las relaciones que construimos con ellos. Cada asiento contiene una idea del cuerpo, una relación con el espacio y una forma particular de entender la convivencia. Sentarse nunca es solamente ocupar un lugar: también es construirlo y darle significado.
La realización de La historia de cómo sentarse. Variaciones del asiento en México confirma la importancia de abrir espacios dentro de las instituciones culturales para la investigación y discusión crítica del diseño en México. Exposiciones como esta permiten reconocer que los objetos cotidianos forman parte de nuestra historia cultural, arquitectónica y social.