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Columnas

Adolf Loos, espacios privados

Adolf Loos, espacios privados

19 febrero, 2018
por Miquel Adrià | Twitter: miqadria | Instagram: miqadria

53 - Olga

 

“Adolf Loos liberó a la humanidad de trabajos inútiles”. Con este auto-epitafio concluyente, el arquitecto dejó clara su posición en pro de una arquitectura útil al servicio del usuario, opuesta a cualquier tipo de ornamento.

Interior Casa Müller. ADOLF LOOS. Espacios privados | © The Albertina Museum, Viena | www.albertina.at

 

El Museo del Diseño de Barcelona muestra la exposición más completa que se haya podido ver hasta ahora de los diseños de Loos. La integran más de 120 muebles que diseñó o escogió para sus espacios interiores. Loos es el arquitecto del mundo privado, de los espacios privados. Nunca realizó ningún proyecto público oficial, a diferencia de sus colegas austriacos, como Otto Wagner. Trabajó al servicio de la nueva burguesía vienesa judía, industrial y cosmopolita, haciéndole sus casas y sus lugares de encuentro, los cafés los bares y las tiendas de moda, que siempre trató como espacios íntimos, privados y confortables.

Casa Friedman. ADOLF LOOS. Espacios privados | © The Albertina Museum, Viena | www.albertina.at

 

Loos se preguntaba: “¿La casa debe expresar el hacer de sus habitantes o el hacer del arquitecto?”. Siempre crítico del control total que acababa convirtiendo al cliente en esclavo de su espacio de habitar. Para él, la arquitectura y los interiores se deben regir por algunos principios como la racionalidad y la economía de medios, la belleza y el valor de los materiales, o el oficio en la construcción. Loos es un parteaguas en la historia, es –como decía Karl Kraus– el arquitecto de la tabula rasa.

Casa Steiner. ADOLF LOOS. Espacios privados | © The Albertina Museum, Viena | www.albertina.at

 

ADOLF LOOS. Espacios privados | © The Albertina Museum, Viena | www.albertina.at

 

Adolf Loos dio respuesta desde la arquitectura y el diseño a la crisis ética y estética de la Viena fin-de-siècle, pasando página a un nuevo siglo y a la proto-modernidad. Promotor de la sencillez, del valor de uso, de la arquitectura del placer y el valor cultural de la tradición, se sitúa al margen de la arquitectura de moda de su época. Las fachadas ornamentadas o el diseño total que promulgaban sus contemporáneos de la Secesion vienesa, las convirtió en parodia desde las páginas de su libro Ornamento y delito, escrito en 1908. En cambio, propuso el Raumplan: una secuencia de espacios continuos en vertical que definen distintas alturas según el uso de cada uno. Con Loos, ya no se diseña la arquitectura en planta o en sección, sino desde los espacios interiores. Así, sus fachadas –la expresión masculina de la arquitectura– no son más que la respuesta a las necesidades de los interiores.

ADOLF LOOS. Espacios privados | © The Albertina Museum, Viena | www.albertina.at

 

La exposición muestra todos estos aspectos de la obra de Loos mediante dibujos, planos, fotografías, maquetas y mobiliario. Si bien el recorrido prioriza los espacios interiores con la escenificación de sus salas y alcobas, una última sala cierra con dibujos y maquetas de algunos de sus edificios no realizados como su propuesta para el Chicago Tribune en forma de columna dórica que detonaría el posmodernismo medio siglo mas tarde y el monumental hotel piramidal para –supuestamente– el Zócalo de la Ciudad de México.

Interior Café Kapua. ADOLF LOOS. Espacios privados | © The Albertina Museum, Viena | www.albertina.at

 

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