5 marzo, 2013
por Arquine
Ando ya había construido una casa en la exclusiva ladera poniente de la sierra que enmarca la capital regiomontana para los mismos dueños y mecenas de la universidad. Seguramente su fascinación por el minimalismo monumental del arquitecto japonés los animó a liderar este proyecto que no deja de ser un ícono a destiempo, capaz de impregnar de identidad el campus de la universidad. De esta forma, el primer proyecto público de Tadao Ando en Latinoamérica ofrece todo su repertorio formal con dramáticas secuencias de espacios, vacíos y escaleras en seis sólidos niveles de concreto que albergan a más de quinientos estudiantes. El mismo vacío luminoso central está conectado por escaleras ortogonales y curvas que remiten a los espacios continuos de Escher.
"Quise hacer una obra que retara al paisaje, que fuera fuerte. Esta Puerta de la Creación es con el afán de que cualquier alumno que la cruce tenga el entusiasmo y la decisión para estudiar", así definió el proyecto el ganador del Premio Pritzker en 1995. Ahora la Universidad de Monterrey con este nuevo ícono de marca registrada, accede a la ruta turística para arquitectos globales. Cabe confiar que sea una primera señal que se deberá ver respaldada por un programa académico y un equipo docente de excelencia, y no quede sólo en un traje a medida reflejo de una opulenta sociedad regiomontana, que convierte en concreto el croquis de una servilleta.