Columnas

‘Posiciones suizas’ de la arquitectura contemporánea

‘Posiciones suizas’ de la arquitectura contemporánea

30 abril, 2014
por Peter Krieger

La exposición fotográfica Swiss Positions33 proyectos para un enfoque sustentable aterrizó como una nave espacial a la ciudad de México. Su cápsula contiene un mensaje no fácilmente entendible, por lo menos más allá de los estereotipos circulantes sobre su país de origen y su cultura. En todo el mundo se asocian con Suiza el paisaje de los Alpes, posturas políticas como la democracia directa y, productos como relojes, cuchillos o quesos. Sin embargo, los quesos suizos que el consumidor mexicano encuentra en los supermercados, en un alto porcentaje, provienen de los Estados Unidos. Para disimular su origen en Plymouth, Wisconsin, EU, la empresa que produce rebanadas de queso Natural Swiss, por ejemplo, opera en su empaque con un estereotipo visual-arquitectónico: la abreviatura de la ciudad tradicional suiza, con la torre medieval, la iglesia y las casas vernáculos con techos de dos aguas. Este es un caso paradigmático de la reducción de la cultura de un país en un motivo postal-turístico; además, es un caso de la globalización nivelada de un producto regional específico – y no sólo de este contenido, del queso, sino también de la arquitectura.

Cualquier intento de presentar la arquitectura contemporánea de Suiza posiblemente remite a estos (y a otros) estereotipos. Y, surgen preguntas inevitables: ¿Es una arquitectura intercambiable, que se integra fácilmente a cualquier contexto globalizado? ¿Son soluciones que también se producen en serie, en los Estados Unidos, como el queso citado que se encuentra en cualquier supermercado? ¿O reconocemos las formas y los sentidos de los edificios contemporáneos connotados por parámetros regionalistas, es decir por las tradiciones de los cantones de origen?

De hecho, no es fácil definir los valores regionales, culturales de una propuesta arquitectónica, porque en el “supermercado” de ideas arquitectónicas e ideologías estéticas, tal como lo presenta la revista Arquine en México, por ejemplo, predominan casas con tinte internacional – entendible en México, donde se transmutó la fórmula neo-barraganiana en Kitsch. Sin embargo, en Suiza, cuya sobresaliente producción arquitectónica revisamos en esta exposición fotográfica, detectamos tendencias sutiles y soluciones creativas, que en sí mismos se insertan a la escena internacional de arquitectura, pero que no niegan su contexto cultural específico, también un contexto del pensamiento profundo y de la ética ambiental.

Llega entonces esta exposición no como nave espacial extraña, sino más bien como vuelo de carga, con contenedores llenos de ideas capaces de diversificar el discurso arquitectónico en México. Veremos en cuatro breve apartados, cómo esta selección de la arquitectura suiza contemporánea se configura y cuáles son sus ofertas de diálogo con el público local. Sólo cabe advertir que esta propuesta del aprendizaje mutuo no busca un habitus de admiración callada –lo que tristemente pretenden muchas exposiciones– y tampoco propicia una actitud mental del rechazo, enfocado en la crítica de que se trata de una influencia neo-colonial de un país rico, cuyos estándares de producción son más altos y sofisticados que en México. Es justamente, la riqueza conceptual, y no tanto el poder económico de un país, lo que emana de los diseños arquitectónicos presentados. Esta selección de obra revela tendencias en torno al cuidado del ambiente natural, o en relación a la compleja integración a los tejidos urbanos, que valen la pena ser revisados en México. En fin, se trata de una transferencia de ideas, que requiere un público atento y crítico.

También cabe mencionar que las situaciones de Suiza y México presentan diferencias básicas como el factor demográfico: la misma cantidad de habitantes del Distrito Federal, aproximadamente 8 millones  –sin la Zona Metropolitana– habita en todo Suiza, es decir, en México se potencian los problemas ambientales también por la ocupación hiper densa de los suelos urbanos.

 

Pero iniciamos con el primer punto de comparación, relacionada con los apartados de la exposición, curada por Nathalie Herschdorfer.

Uno: La contextualización “alpina” en la arquitectura contemporánea suiza es tema de vital importancia para un país dotado de una topografía atractiva de montañas. A pesar de todos los problemas ambientales que genera el turismo alpino, e incluso la acumulación infinita de chalets estandarizados sobre las colinas, encontramos obras sublimes, como la capilla de San Benedicto, que diseñó Peter Zumthor en 1988 en Sumvitg. Zumthor es sin duda el representante de la nueva arquitectura suiza. Su modo concentrado, sublime y perfeccionado en el diseño ha generado una obra de alto valor. En su país natal, el arquitecto concentró su creatividad en esta capilla que retoma los arquetipos constructivos locales y los convierte en una solución contemporánea que aumenta –y no destruye– el paisaje cultural. Como individuo, Zumthor también se distingue claramente de sus colegas del star system, que por medio de sus mega-oficinas producen edificios en serie. Al contrario, Zumthor mantiene su despacho a pequeña escala para no perder el contacto íntimo con el proyecto y sus condiciones específicas. En este caso concreto de la capilla, construida a finales de los años ochenta, el arquitecto, logra materializar un tipo de concentración espiritual en la sencillez de una estructura de madera.

No cabe duda que ese modelo podría servir como inspiración para crear retiros espirituales en las montañas de la cuenca de México, con una arquitectura sublime para los habitantes estresados de la megalópolis. En sí, es un tema todavía no explorado en México, de cómo preservar ese patrimonio natural-topográfico frente a la hiperurbanización de colonias populares y de zonas residenciales de lujo.

suiza_1Durrer Linggi Architekten – Stockalper Tower, Gondo, 2006 | Fotografía: Tom Bisig || 2b architectes, NB.ARCH – Community Building, Corpataux-Magnedens, 2007 | Fotografía: Thomas Jantscher

Ambas tipologías se presentan en México en formas globalizadas, en gran parte banales, y he aquí una inspiración para repensar otro acercamiento a las tradiciones arquitectónicas del lugar, como lo proponen, por ejemplo, el despacho Durrer Linggi en su Stockalper Tower de 2006. Como resultado de un proceso analítico de diseño, llegan a un cuerpo arquitectónico abstracto con alusiones a los contornos y fachadas tradicionales, sin caer en la trampa del Kitsch. Es otra forma de crear sinergias con paisajes y pueblos emblemáticos, más allá de la falsa nostalgia a un pasado que nunca existió como fotografía postal idílica.

En especial los paisajes rurales, que sirven como contraparte a la urbanización acelerada –no sólo en México– requieren impulsos sublimes, como los impusieron 2b architects en su edificio para la comunidad de Corpataux-Magnedens, en 2007, donde marcan la silueta de un pueblo con una estructura contemporánea; o el arquitecto Peter Märkli, quien en 1992 concibió el museo La Congiunta en Gionico, Ticino, como objeto abstracto de concreto armado visible, creando una escultura con valor propio.

suiza_2Peter Märkli – Museum La Congiunta, Giornico, 1992 | Fotografía: Margherita Spiluttini

También revelan propuestas atrevidas, pero siempre integradoras al paisaje, las expuestas soluciones para el ámbito de la “recreación” en el campo; por ejemplo los cubos del pabellón, diseñado por Dreier Frenzel en Confignon, que operan con el contraste, marcando una posición para la contemplación del paisaje verde; y la Villa Vals, que SeArch, Christian Müller integraron como estructura subterránea, con buenas condiciones térmicas y fomentado relaciones experimentales, sensibles con el territorio natural – propuestas valiosas, con posible irradiación hacia México.

Parte de los complejos paisajes rurales y suburbanos, y esto es el tópico número dos, es la presencia sobresaliente de la infraestructura. En la ciudad de México estamos acostumbrados al impacto brutal de las autopistas elevadas, elemento anacrónico, mal diseñado, no sustentable, cuyo único valor urbano consiste en las vistas panorámicas que se abren – aunque sucesivamente estos también se ven bloqueados por nuevos rascacielos de bajo perfil estético.

suiza_4Dreier Frenzel – Garden pavilion, Confignon, 2009 | Fotografía: Eik Frenzel || SeARCH, Christian Müller – Villa Vals, Vals, 2009 | Fotografía: Iwan Baan

Al contrario, Suiza cuenta, en la figura de Robert Maillart, con un ingeniero visionario del siglo XX temprano, cuyos puentes de concreto ya son indiscutible patrimonio de la historia. Siguiendo en esta tradición se encuentran objetos sobresalientes como el estadio Letzigrund en Zurich, diseño de los arquitectos Bétrix & Consolascio del año 2007, donde, según la autodescripción, se “genera un paisaje artificial con una estructura integrada al suelo y coronada por un techo flotante que interactúa con el entorno gracias a su fachada abierta a la ciudad.” La celebración de las masas en los eventos del deporte aprovecha, en este caso, una nueva estructura que reclama atención no sólo por las masas arquitectónicas, sino por su sutil configuración. Pero también tareas de pequeña escala como el puente peatonal del pueblo Vals, que concibieron Conzett, Bronzini, Gartmann en 2009, representan un trabajo serio y elaborado, justamente por aprovechar el potencial de una infraestructura que aumenta el valor del ambiente cotidiano.

suiza_3Bétrix & Consolascio Architekten – Letzigrund Stadium, Zurich, 2007 | Fotografía: Yves André || Conzett, Bronzini, Gartmann – Village Bridge, Vals, 2009 | Fotografía: Martin Linsi

Por supuesto, en el otro extremo, existen los nuevos hitos urbanos que crearon Herzog & de Meuron, máximos exponentes suizos en la escena arquitectónica mundial, cuya enorme creatividad se presenta en esta exposición a través del Signal Box de la central ferroviaria de Basilea, donde en 1994 erigieron un cubo envuelto con cobre, visible desde lejos como monolito brillante. La idea de que una estructura funcional se convierta en evento artístico, es, sin duda, también una buena inspiración para repensar el paisaje infraestructural de México. Al final de cuentas, surge el planteamiento curatorial de Swiss Positions: “Infraestructura sustentable: ¿eleva o deprecia el valor del paisaje?”

suiza_7bonnard woeffray – School, Visp, 2009 | Fotografía: Hannes Henz || Guidotti Architetti – House Forini, Monte Carasso, 2010 | Fotografía: Joël Tettamanti

En el tercer apartado, lo suburbano, coinciden los problemas del desarrollo urbano en Suiza y México, aún a diferentes escalas; porque Suiza, en sus territorios bajos en una franja hacia el oriente, se enfrenta a una suburbanización acelerada que borra cada vez más las características topográficas. Esta “alfombra” de construcciones –imagen muy presente en la mancha infinita de México– cuestiona las buenas intenciones del desarrollo sustentable, no sólo por las desfavorables alteraciones climáticas, geológicas y botánicas, sino también por el impacto visual de la monotonía. Por ello, surgen dos estrategias urbano-arquitectónicas diferentes, pero complementarias: la construcción de signos sobresalientes, como la escuela, que bonnard woeffray proyectaron en 2009, que otorga valor simbólico a la educación de las masas suburbanas; y la orientación hacia espacios interiores, en alta densidad, para ganar espacios libres en las afueras, como lo concibieron Guidotti Architetti en 2010 en la casa Forini, en Monte Carasso. Son alternativas interesantes a la reproducción en serie de banalidades arquitectónicas suburbanas, que también existen en Suiza, y por supuesto en México.

suiza_6Diener & Diener Architekten, Helmut Federle, Gerold Wiederin – Novartis Campus – Forum 3, Basel, 2005 | Fotografía: Ruedi Walti || :mlzd – Titan – Extension of the Historical Museum, Bern, 2009 | Fotografía: Alexander Gempeler

Al final de este recorrido abreviado, con una visión comparativa, por las posiciones suizas en la arquitectura contemporánea, menciono como cuarto y último punto, el contexto urbano, metropolitano, en especial de la capital financiera Zurich, pero también en Basilea, [donde en 2005 el despacho establecido de Diener & Diener realizó una estructura compleja y atractiva para el Forum del Campus de la empresa Novartis, o en Berna, donde el despacho :mlzd hizo en 2009 una extensión al Museo Histórico, un cubo espejeado que refleja la muy valiosa y protegida sustancia arquitectónica histórica en la (inoficial) capital de Suiza. Es un ejemplo interesante que intenta balancear la preservación de un ambiente histórico y el impacto contemporáneo sin camuflaje – tema y problema para muchas zonas históricas preservadas en México.

Al final de este apartado y de esta breve exposición, menciono la arquitectura de los arquitectos Mathias Müller y Daniel Niggli del taller EM2N. Resalto sólo uno de los muchos proyectos a alto nivel, que EM2N ha producido durante los últimos años: la revitalización de los arcos del viaducto en Zurich en 2010. Los arquitectos ganaron un concurso para ajustar una infraestructura ferrovial a nuevos usos, sin dañar su inherente belleza de la época industrial. Integraron tiendas en los arcos y planearon en una de las vías un paseo peatonal y ciclista. Es decir se trata de una solución sutil, que no parte de la tabula rasa, de la demolición como condición de construcción: un habitus unidimensional y poco creativo de muchos arquitectos, también en México; sino su compromiso con la ciudad y su ambiente se expresó en el cuidado de los recursos, que en este caso consistió en una infraestructura medio abandonada. El resultado no es un show superficial, sino una propuesta inteligente y sublime que se basa en una reflexión profunda y seria. Con esta actitud, EM2N ofrece modos más aceptables de la autorepresentación de los diferentes sectores de una sociedad, modos que además disminuyen el impacto ambiental de cualquier construcción.

suiza_9EM2N – IM VIADUKT : Refurbishment Viaduct Arches, Zurich, 2010 | Fotografía: Roger Frei

Es más, sus soluciones “reparan” daños del tejido urbano, buscan equilibrar zonas conflictivas o abandonadas, olvidadas, y refrescan el diálogo del elemento arquitectónico con su ambiente –con el objetivo de fomentar una cultura arquitectónica sustentable y responsable –o en las palabras curatoriales:

“En Suiza, los arquitectos diseñan, renuevan o rehabilitan edificios con la sustentabilidad como premisa. Estos proyectos demuestran que es posible la inventiva y la creación de un lenguaje arquitectónico atractivo, al mismo tiempo que se cumple con exigentes restricciones y demandas medioambientales y económicas”.

Cabe mencionar, al final de esta introducción, que esto no es un ideal lejano a México; al contrario, la revitalización de algunos bajo puentes urbanos durante la sobresaliente gestión de Felipe Leal en la Seduvi, es un ejemplo para este cambio paradigmático.

Es un ejemplo más que subraya la importancia de retomar las propuestas arquitectónicas expuestas como material del debate crítico y creativo sobre el diseño arquitectónico ambiental en nuestra megaciudad. La exposición Swiss Positions es un taller de ideas innovadoras, generadas en Suiza y presentadas como un fondo de ideas e iniciativas para aumentar la sustentabilidad cultural de los paisajes y ciudades del mundo.

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La exposición Swiss Positions33 proyectos para un enfoque sustentable se muestra en el museo Franz Mayer hasta el 4 de mayo y se presentará del 22 de mayo al 25 de junio en el Muso Metropolitano de Monterrey.

Con el apoyo de: suiza_8