11 mayo, 2026
por Arquine
Ciudades Paralelas: Un encuentro binacional entre México y Estados Unidos que reúne a líderes en desarrollo urbano, vivienda, organizaciones y academia para reflexionar sobre los desafíos compartidos de ambas naciones.
La segunda edición de Ciudades Paralelas / Parallel Cities, organizada por Somos Group en colaboración con el Tecnológico de Monterrey, University of California Alianza MX y C+LAB, reunió el pasado mes de abril en Ciudad de México a urbanistas, investigadores, desarrolladores, académicos y actores públicos para discutir uno de los desafíos más urgentes de la agenda urbana contemporánea: el futuro de la vivienda y las ciudades.
Bajo el tema “La ciudad que habitamos: vivienda y comunidad”, el encuentro retomó el espíritu de su primera edición al consolidarse como una plataforma de diálogo entre México y Estados Unidos. A través de conversaciones interdisciplinarias, el foro exploró las relaciones entre vivienda, espacio urbano y cohesión social, poniendo en evidencia los retos compartidos que enfrentan ciudades como Ciudad de México y Los Ángeles en un contexto de creciente desigualdad, presión inmobiliaria y transformación demográfica.
Durante la inauguración, Alfred Fraijo Jr., fundador y CEO de Somos Group, destacó la importancia de construir puentes entre ambos países desde una perspectiva cultural, profesional y urbana. Desde su experiencia como mexicano-estadounidense, señaló que espacios como Ciudades Paralelas permiten generar alianzas y conversaciones necesarias para imaginar soluciones más integrales a problemas que trascienden fronteras.
“Queremos implementar innovaciones de manera práctica para beneficiar a las personas que necesitan vivienda en nuestras comunidades, hablar de los aspectos técnicos, pero desde lo humano. Ese es el objetivo, y no lo vamos a lograr sin tener este tipo de conversaciones abiertas”, afirmó Fraijo.
Uno de los ejes de discusión fue la relación estructural entre México y Estados Unidos y la manera en que ésta influye directamente en las políticas urbanas y de vivienda. Pía Taracena, profesora de la Universidad Iberoamericana y analista internacional, señaló que la relación bilateral continúa atravesada por profundas asimetrías económicas y políticas, mientras que la incertidumbre se ha convertido en una herramienta recurrente de negociación con efectos tangibles en ambos territorios.

Desde la perspectiva urbana, las conversaciones coincidieron en la necesidad de reconocer que las ciudades son experimentadas de manera distinta por cada grupo social. José Herrasti, del estudio Mutuo, enfatizó que el urbanismo debe responder a realidades diversas y complejas, alejándose de soluciones homogéneas. En paralelo, se abordaron las condiciones que han agravado la crisis de vivienda en ciudades como Los Ángeles, donde la falta de redes de protección social y el aumento de los costos habitacionales han profundizado las desigualdades existentes.
Las diferencias entre los modelos de acceso a la vivienda en ambos países también ocuparon un lugar central en el debate. Mientras que en México la autoproducción continúa siendo una de las principales formas de acceso habitacional para millones de personas, en Estados Unidos los sistemas regulatorios y los procesos de permisos limitan considerablemente esta posibilidad. En ese contexto, Alfredo Hidalgo Rasmussen, decano asociado de la Escuela de Arte, Arquitectura y Diseño del Tecnológico de Monterrey, propuso entender la vivienda como el componente fundamental de la estructura urbana: aquello que articula y sostiene el funcionamiento de la ciudad.
Otro de los temas recurrentes fue la creciente financiarización de la vivienda. Diversos participantes señalaron cómo el acceso a un hogar se ha desplazado progresivamente del ámbito del derecho hacia el de la inversión y la especulación. José Serur, CEO de Ideurban, advirtió sobre las dificultades actuales para producir vivienda asequible en Ciudad de México bajo las condiciones del mercado.
“Si quieres construir el sueño de la vivienda social, si quieres construir Tlatelolco, ¿saben cuánto costaría? El departamento costaría 3.9 millones de pesos, sin incluir utilidad. Necesitamos más valentía para otorgar subsidios”, señaló durante el panel Financiando un bien común: innovación de gestión y producción de vivienda.
Por su parte, la senadora Virginia Magaña subrayó la importancia de incorporar una perspectiva de género en la planeación urbana y las políticas habitacionales, reconociendo que las ciudades continúan reproduciendo desigualdades que afectan de manera diferenciada a distintos grupos de población.

A lo largo de la jornada también se discutió cómo el urbanismo refleja estructuras de poder y exclusión, así como los desafíos que enfrentan arquitectos, desarrolladores y responsables de políticas públicas al intentar responder a problemáticas sociales complejas dentro de marcos regulatorios frecuentemente rígidos. Frente a este panorama, Marina Muñoz, directora regional de la Plataforma UHPH, insistió en que las ciudades requieren enfoques híbridos y colaborativos capaces de adaptarse a las condiciones específicas de cada territorio.
Más allá de los diagnósticos, Ciudades Paralelas 2026 evidenció la necesidad de fortalecer las alianzas entre sectores, disciplinas y geografías para enfrentar los desafíos urbanos contemporáneos. En un momento marcado por profundas transformaciones sociales, económicas y territoriales, el encuentro reafirmó que pensar el futuro de la vivienda implica no sólo discutir modelos financieros o herramientas de planeación, sino también reconocer su dimensión humana: la capacidad de construir comunidad, pertenencia y bienestar colectivo.