El zócalo de los suelos, los muros y la chimenea se construyen como objetos firmes y monolíticos, impermeables al paso del tiempo. Un zócalo de ladrillo se eleva hasta los 2 metros, constituyendo una línea de referencia para los elementos funcionales. Este invernadero para plantas y humanos está construido con ladrillo recocho, que es un ladrillo recocido reutilizado, recuperado durante meses de los desechos de las ladrilleras locales.