El traslado del centro de Ahmedabad hacia sus suburbios marca un cambio significativo en la práctica de Studio Saransh. La decisión respondió tanto a la falta de espacio en su sede anterior como al deseo de alejarse del ritmo acelerado de la ciudad. El nuevo campus del estudio, titulado Oasis, se implanta en un amplio terreno abierto con el objetivo de redefinir el espacio de trabajo a partir de una relación estrecha entre arquitectura, paisaje y vida cotidiana. El proyecto propone un entorno laboral que favorece la creatividad y la colaboración mediante espacios flexibles en constante diálogo con la naturaleza.
El acceso se sitúa en la esquina sureste del terreno y obliga a recorrer a pie el último tramo desde el estacionamiento. El trayecto discurre junto a un muro de piedra irregular cubierto por buganvilias y conduce a un portal bajo y cubierto que funciona como umbral hacia el campus. Tras cruzarlo aparece un patio de grava sombreado por árboles de gulmohar que articula el ingreso al primer volumen construido. Este edificio está destinado a visitantes e incluye un pequeño pórtico y dos salas de reunión; una de ellas se abre hacia un patio secundario rodeado de vegetación que sirve como espacio de pausa durante encuentros prolongados.
El volumen de mayor escala se localiza al noroeste y alberga el estudio principal, donde se concentran las estaciones de trabajo, la biblioteca, el área de impresión y la muestra de materiales. El espacio se organiza en dos niveles: una nave a doble altura iluminada por una gran apertura orientada al norte y un entrepiso multifuncional destinado a reuniones informales, fabricación de maquetas o actividades colectivas. Este nivel se concibió con la posibilidad de ampliarse en el futuro para incorporar más estaciones de trabajo. El estudio y el bloque de despachos se conectan mediante un puente elevado y un sendero que atraviesa un espejo de agua en la planta baja.
Las distintas áreas del campus se articulan mediante pasarelas abiertas que obligan a los usuarios a salir al exterior durante el día, favoreciendo encuentros informales y una relación constante con el paisaje. La topografía modificada del terreno refuerza la escala íntima del conjunto y organiza el patio central, donde unos escalones a modo de anfiteatro miran hacia un estanque de lirios utilizado como espacio cotidiano de descanso.
La materialidad responde tanto al clima como a los recursos locales. Muros de basalto de gran espesor funcionan como barrera térmica frente al sol del sur, mientras que la estructura de acero se cubre con techos inclinados de lámina corrugada ensamblados sin soldaduras, lo que permite su eventual desmontaje y reutilización. Ventanas de doble acristalamiento reducen la ganancia térmica, mientras que la apertura de luz norte garantiza iluminación natural sin radiación directa.
El proyecto incorpora además estrategias ambientales básicas. Las cubiertas recogen el agua de lluvia mediante canaletas y cadenas pluviales que la conducen a un depósito de almacenamiento bajo el estacionamiento, mientras que la cubierta principal se diseñó con la inclinación necesaria para alojar paneles solares.
Inspirado en principios vernáculos de la arquitectura del oeste de la India, el conjunto combina patios, cubiertas inclinadas y materiales locales en una expresión contemporánea. El resultado es un campus donde arquitectura y paisaje se integran para construir un entorno de trabajo que equilibra colaboración, concentración y contacto cotidiano con la naturaleza.