Con la llegada de la COP30, el Parque Lineal Doca asume el papel de uno de los principales legados urbanos del evento. El proyecto propone la reconciliación entre ciudad y naturaleza, transformando el corredor hídrico en un parque continuo, accesible y multifuncional. Al ampliar la infraestructura verde, recalificar el paisaje y poner en valor la memoria del agua, el parque se consolida como un espacio de encuentro, ocio, deporte y contemplación, devolviendo a los habitantes la experiencia de vivir cerca de sus cursos de agua.