La regeneración del Parque Lineal Doca, ubicado en Belém do Pará (Brasil), surge como una intervención urbana estratégica que integra infraestructura, paisaje y memoria para reconectar la ciudad con sus aguas a través de la cualificación de los espacios públicos. Implementado sobre el antiguo Igarapé das Almas —hoy convertido en un canal de aproximadamente 1,2 km de longitud en el camellón central de la Avenida Visconde de Sousa Franco—, el proyecto recupera la identidad hídrica que históricamente estructuró la cuenca del Reduto y que, a lo largo del proceso de urbanización, fue progresivamente enterrada por lógicas fragmentadas y orientadas exclusivamente a la función.
Belém, construida sobre una red de ríos e igarapés, ha visto su paisaje natural interrumpido por sucesivas intervenciones que borraron la presencia del agua de la vida urbana cotidiana, siguiendo una lógica poco responsable, repetidamente aplicada en las metrópolis brasileñas. Anteriormente marcado por la ausencia de espacios públicos, el predominio del automóvil y una baja calidad ambiental, el entorno del canal carecía de sombra, permeabilidad y oportunidades de interacción social.
Con la llegada de la COP30, el Parque Lineal Doca asume el papel de uno de los principales legados urbanos del evento. El proyecto propone la reconciliación entre ciudad y naturaleza, transformando el corredor hídrico en un parque continuo, accesible y multifuncional. Al ampliar la infraestructura verde, recalificar el paisaje y poner en valor la memoria del agua, el parque se consolida como un espacio de encuentro, ocio, deporte y contemplación, devolviendo a los habitantes la experiencia de vivir cerca de sus cursos de agua.
Inspirado en la reflexión de Ailton Krenak —“Que estos ríos, que son mucho más antiguos que nosotros, nos concedan sabiduría y nos guíen hacia una mejor forma de existir…”—, el proyecto adopta el agua como elemento estructurador. El diseño reintegra el canal a la vida cotidiana de Belém, acercando a las personas al curso de agua y ampliando sus funciones ecológicas, sociales y simbólicas.
La transformación del antiguo igarapé en un parque lineal se apoya en un conjunto robusto de soluciones ambientales, hidráulicas y paisajísticas: