El proyecto fue encargado a E&L Promotion por la agencia pública de desarrollo Etablissement public d’Aménagement Euratlantique. El conjunto está compuesto principalmente por casas adosadas que reinterpretan la tradición de las échoppes bordelesas. Todo el proyecto está construido íntegramente en piedra maciza de 28 cm de espesor, tanto en los edificios como en las bardas.
Siguiendo una trama urbana muy simple, las casas tienen acceso directo desde la calle y un jardín con suelo permeable en la fachada opuesta. Las plantas bajas se elevan algunos escalones respecto al nivel de la calle. El acceso para personas con movilidad reducida se realiza desde el lado del jardín. Las viviendas están destinadas a familias y cuentan con superficies relativamente amplias. La casa base, de tres dormitorios en dos niveles en 84 m², puede ampliarse parcial o totalmente hasta 106 m² o 122 m².
Las siete viviendas denominadas “asequibles” se construyen sobre una crujía estrecha de 3.60 m. Ofrecen las mismas cualidades espaciales y constructivas que las demás casas, pero se agrupan de forma más compacta en parcelas más pequeñas. Esta configuración permite producir auténticas casas individuales a un costo muy competitivo. Estas viviendas de 80 m² se venden por 230,000 euros, con un IVA del 5.5%.
Varios edificios colectivos completan el desarrollo y ofrecen pequeñas unidades habitacionales, en su mayoría departamentos con superficies generosas, orientados hacia el parque al sur. La combinación de casas adosadas con edificios de departamentos permite alcanzar un coeficiente de ocupación del suelo aproximado de 1.2, considerablemente superior al de los barrios tradicionales de échoppes.
Las fachadas y bardas de todos los edificios están realizadas con piedra maciza portante de 28 cm de espesor. La producción de este material natural no requiere cocción ni mezclas, consume muy poca energía. Se obtiene mediante el simple corte de piedra natural. Los bloques se cortan en cantera siguiendo un plano de modulación diseñado por el arquitecto y posteriormente se apilan en obra. En este caso, la construcción en piedra es comparable a un sistema prefabricado. El uso de equipos de elevación modernos, que permiten manipular grandes bloques, ha devuelto vigencia a esta técnica ancestral. La piedra caliza es un material natural presente en la región de Aquitania; sin embargo, las canteras históricas han cerrado debido a la expansión urbana.
Más allá del aspecto técnico, la calidad del material es ante todo arquitectónica. La piedra es homogénea, pero presenta matices sutiles. El patrón de los bloques permanece visible tras el ensamblaje, revelando el apilamiento por gravedad, la materialidad y el propio sistema constructivo.