Otro tema afrontado es la continuidad entre las fachadas, un tema no muy recurrente en el denso tejido urbano, en el cual por lo normal los edificios sólo suelen ofrecer al espacio público una fachada. En este caso, tenemos tres fachadas al descubierto y la intención fue, desde un primer momento, la de dar continuidad al conjunto, asimilándolo a un desplegable. Entre los materiales de acabado destaca la madera estructural que se ha dejado a la vista de manera parcial en paredes y techos, con la intención de dar calidez y calidad a los interiores. Otra peculiaridad ha sido la recuperación de las antiguas bóvedas catalanas que, con su suave oleaje, juegan en perfecta sintonía con las líneas estrictamente rectas de los nuevos techos.