La biblioteca se inserta estratégicamente en el trazado urbano de la institución, en el eje de la entrada principal, entre zonas verdes, en el cruce de caminos y flujos entre los edificios docentes y deportivos. Su materialidad está relacionada con las construcciones de ladrillo de las instituciones educativas norteamericanas, origen de las hermanas que dirigen la institución. La estrategia principal fue reposicionar la biblioteca como lugar de encuentro entre los estudiantes y la enseñanza, para convertirla en un polo de atracción para el debate, la investigación y el estímulo de la fantasía y la creatividad. Para ello, se propuso ampliar la biblioteca fuera del edificio con la construcción de tres plazas. La plaza que da al amanecer estaba cubierta y se accede a ella desde el interior de la biblioteca. Las otras dos plazas con bancos y jardines permiten utilizar la biblioteca para leer e investigar al aire libre.