Ciclo Infinito partió de la noción de lo infinito como un movimiento continuo: un retorno sin origen ni destino que da vida, renueva la materia y mantiene al mundo en transformación permanente. Desde esta idea, la instalación propuso una experiencia inmersiva donde la luz, el color y el movimiento construyeron un paisaje en constante mutación.
Presentada en LAGUNA durante MEXTRÓPOLI 2025, la pieza se materializó en una trama de tiras LED RGB combinadas con telas ligeras en gamas de azul. El vaivén natural de las telas, junto con un control lumínico que modulaba intensidad y tono, generó un ambiente que evocó la sensación de estar bajo el agua, entre corrientes, ondulaciones y reflejos cambiantes. La luz funcionó así como un fluido: un medio que envolvió al visitante y lo situó dentro de un ciclo sin principio ni fin.
Realizada por estudiantes del Posgrado Lighting Design 2025 que imparte Arquine en alianza con la Universidad Politécnica de Cataluña, Ciclo Infinito convirtió un gesto mínimo —la vibración del color sobre la tela— en una metáfora luminosa de continuidad y transformación.
COORDINACIÓN Anna Adrià Reventós y Jose Cardona