La arquitectura vernácula ucraniana evolucionó a partir de soluciones simples pero expresivas: muros gruesos encalados, cubiertas de paja y el revoque periódico como acto de cuidado y aspiración al orden y la belleza. En la interpretación contemporánea de YOD Group de la tradicional Hata-Mazanka, esta búsqueda de luz y limpieza se traduce en fachadas completamente acristaladas, mientras que la cubierta —deliberadamente sobredimensionada— se convierte en el principal gesto arquitectónico del proyecto.
Según explica Volodymyr Nepiyvoda, cofundador y socio director de YOD Group, la filosofía de diseño basada en el terroir va más allá del uso de materiales locales o de formas conocidas: se centra en revelar la esencia del lugar y decodificar sus significados culturales. A partir del estudio de la casa ucraniana tradicional, el proyecto destila sus características esenciales y las reinterpreta desde una mirada contemporánea para dar lugar a un objeto arquitectónico actual.
La organización espacial se articula en torno a un núcleo funcional: un bloque central de concreto que alberga el baño. A ambos lados se disponen el dormitorio y el área de estar. La sala integra una chimenea minimalista que funciona como referencia contemporánea a la estufa tradicional ucraniana.
Durante el día, las fachadas completamente acristaladas se diluyen visualmente, generando la sensación de que la cubierta masiva de paja flota sobre el paisaje. El acristalamiento continuo intensifica la experiencia de inmersión en la naturaleza, permitiendo que el paisaje se integre como parte esencial de la vivencia emocional. Cuando se requiere privacidad, es posible cerrar cortinas densas pero visualmente ligeras, operadas de manera automática mediante un panel de control ubicado junto a la cama.
La superficie interior de la cúpula está revestida con tejas de madera que remiten a las tradicionales cubiertas de tablillas históricamente utilizadas en la arquitectura ucraniana. Con una altura de hasta 10 metros en su punto más alto, la cúpula refuerza la sensación de amplitud y verticalidad, al tiempo que permite ocultar por completo los sistemas de ingeniería, manteniendo los muros visualmente limpios y continuos.
Un sistema de bomba de calor garantiza el confort térmico durante todo el año. El sistema de climatización, completamente oculto, se integra con la ventilación de suministro mediante ranuras lineales discretas en rejillas verticales y salidas de extracción incorporadas en la cúpula y en el núcleo central.