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Obras

Casa Mirador Savassi

Casa Mirador Savassi

Nombre del proyecto

  • Casa Mirador Savassi

Arquitectos

  • Gisele Borges Arquitetura

Página web

  • giseleborges.arq.br

Superficie

  • 4,687 m2

Ubicación

  • Belo Horizonte, Brasil

Fotografía

  • Pablo Gomide + Juliana Berzoini + Leon Myssior

Fecha

  • 2021

El edificio residencial Casa Mirador Savassi está situado en Belo Horizonte, Minas Gerais, Brasil, el cual, destaca en el paisaje local. El edificio cuenta con 14 lofts y 24 estudios, y está repartido en nueve plantas en una construcción situada en un terreno estrecho, con una anchura de 12,7 metros. El reto para el diseño fue su matemática volumétrica.

La interdependencia entre la estructura del edificio y el proyecto arquitectónico permitió una gran libertad creativa, que culminó con su elemento más destacado: una segunda piel que “viste” el edificio como una prenda, dándole características únicas. El material utilizado fue aluminio pintado en rojo sepia que alude a la abundancia de mineral en bruto en Minas Gerais.

Para obtener ligereza y transparencia, las láminas de aluminio tienen perforaciones de diferentes tamaños, y se realizaron de forma asimétrica, pero armónica. Ese proceso permite ver a través de ellas desde dentro, donde las vistas a la ciudad quedan expuestas a través de la piel. Sin embargo, desde afuera no es posible ver el interior, lo que garantiza la privacidad del usuario.

Este elemento también permitió explorar una rica gama de efectos, desde ocultar las ventanas más pequeñas y funcionales, hasta rasgar la piel para exponer los grandes vanos. Concebidas como generosas aberturas, estas ventanas permiten que la ciudad se convierta en una extensión de la casa, con abundante luz y ventilación. Los marcos de concreto de las aberturas contrastan con el color oxidado predominante.

La piel que recubre el edificio también proporciona confort térmico a las unidades. La forma piramidal del edificio, resultado del escalonamiento, también permitió destinar áreas técnicas en la cara externa de la mampostería, así como en la cara interna de la piel, asegurando una plástica limpia y sin adornos.

Otro aspecto destacado del proyecto se refiere al reto de colocar la pirámide en el suelo, tocando ligeramente el terreno en un solo punto. Bajo la influencia del arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, se creó un pilar en forma de “V”, muy utilizado en sus obras.

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