Foto: MEXTRÓPOLI / JassoVisitar el Museo Experimental El Eco en los próximos meses te lleva a una experiencia sensitiva que va más allá de la arquitectura propuesta por Goeritz: la razón es Campanario, el proyecto ganador del Pabellón Eco 2018 diseñado por el estudio T O, compuesto por Carlos Facio Gaxiola y José G. Amozurrutia."Un pabellón es un género arquitectónico que te permite experimentar en el 1:1. Nos interesa entender el diseño en todas sus escalas y complejidad" –T O, Carlos Facio Gaxiola y José G. Amozurrutia.
Foto: Anna Adrià
Foto: MEXTRÓPOLI / Jasso
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Foto: MEXTRÓPOLI / JassoEl espacio cambia en todo momento: por su carácter lúdico, que invita al visitante a jugar con la instalación y activa un espacio sonoro con el choque de los 144 platos de cobre, y por el juego de sombras que se convierten en lunares que recorren las diferentes superficies del patio a lo largo del día.Nos dijimos "el museo es un templo, le hace falta el sonido” y, al imaginar una superficie que pudiera moverse para crearlo, el proyecto fue casi inmediato. Queríamos algo que sonara, que se activara, así que llevamos al mínimo la tectónica de la varilla, para que fuera un elemento mínimo, que se soportara sin alterar el piso, y pensamos en un sistema de varillas que se doblara. Nos interesaba lograr que el sistema fuera estructuralmente legible. Necesitabamos un material que hablara de cierta fragilidad y llegamos al cobre, un elemento que terminó reuniendo muchas virtudes que buscábamos: un material moldeable, que generara sombras pero también luces y reflejos. –T O, Carlos Facio Gaxiola y José G. Amozurrutia.
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