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La Métropolitaine y la transformación de un estacionamiento en París ganan el Premio Europeo de Vivienda Colectiva

La Métropolitaine y la transformación de un estacionamiento en París ganan el Premio Europeo de Vivienda Colectiva

26 octubre, 2026
por Arquine

La segunda edición del Premio Europeo de Vivienda Colectiva reconoció dos proyectos en París: La Métropolitaine, de Ignacio Prego Architectures y Thibaud Babled Architectures, en la categoría de obra nueva, y la reforma y ampliación de un antiguo garaje para crear 63 apartamentos y una tienda, de Atelier Téqui Architectes, en la categoría de rehabilitación. Ambos fueron seleccionados entre 192 propuestas procedentes de 36 países europeos.

Los ganadores se anunciaron en San Sebastián, en la nueva sede del Instituto de Arquitectura de Euskadi, ubicada en Tabakalera, al término de los encuentros European Collective Housing Days, celebrados en el marco de la Semana Internacional de la Arquitectura. El premio es una iniciativa del Instituto de Arquitectura de Euskadi y arc en rêve centre d’architecture, con el apoyo del Departamento de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco.

El jurado internacional destacó que ambos proyectos cuestionan las ideas preconcebidas sobre la ubicación de la vivienda social. Al incorporar vivienda asequible en emplazamientos céntricos y de alto valor urbano, las propuestas plantean alternativas frente al desplazamiento de la población de los centros urbanos y muestran cómo la vivienda colectiva puede contribuir a construir ciudades más inclusivas, socialmente diversas y equilibradas.

La Métropolitaine, de Ignacio Prego Architectures y Thibaud Babled Architectures

Ubicado en la Avenue de la Porte de Clichy, en el límite entre París y su periferia, La Métropolitaine aborda la construcción de vivienda colectiva en un entorno urbano cuya configuración todavía estaba por definirse. Frente al nuevo Palacio de Justicia, el edificio establece una fachada continua que contribuye a delimitar el espacio público y a dar forma a una zona de transición entre la ciudad consolidada y sus márgenes.

Desde la distancia, el conjunto se percibe como una masa compacta. Sin embargo, al aproximarse, la fachada revela una composición articulada mediante fisuras alargadas, porches y aperturas irregulares que introducen profundidad y permeabilidad. En la planta baja, estas interrupciones generan transparencias entre los espacios interiores y la calle, vinculando la vida cotidiana de sus habitantes con el movimiento del entorno urbano.

La reducida profundidad del edificio constituye el principio organizativo del proyecto. Todas las viviendas, desde las de un dormitorio hasta las de cinco, cuentan con doble orientación y se desarrollan de una fachada a otra, con la sala y la cocina como espacios de conexión entre la ciudad y el jardín. Hacia el sur, una logia protegida por una doble envolvente funciona como filtro frente al ruido, la contaminación y la intensidad de la avenida. Al norte, una terraza privada se integra en la secuencia de acceso a la vivienda y se abre hacia el parque.

Esta disposición establece una relación simultánea entre el espacio doméstico, la actividad urbana y las áreas verdes. La doble orientación no se plantea como un atributo excepcional, sino como una decisión tipológica que organiza el conjunto y permite responder tanto a las condiciones ambientales del emplazamiento como a las necesidades de sus habitantes.

El jurado, presidido por Carme Pinós, reconoció la capacidad del proyecto para integrar vivienda social, alojamiento asequible para estudiantes y una diversidad de equipamientos públicos y comunitarios en una sola estructura arquitectónica, construida sobre una infraestructura de transporte existente. También destacó el compromiso de la propiedad pública de mantener alquileres asequibles en una ubicación excepcional, próxima a una de las zonas de mayor valor inmobiliario de París.

Rehabilitar, rehabitar: Atelier Téqui Architectes.

En el distrito 11 de París, Atelier Téqui Architectes transformó un garaje de 1957, diseñado por Claude Béraud, ganador del Grand Prix de Rome, en un conjunto de 63 apartamentos y una tienda. La intervención conserva la icónica fachada hacia la calle, reconocible por sus franjas de hormigón en voladizo, como testimonio de la presencia del automóvil en la historia urbana de la ciudad. En el interior, las rampas que organizaban la circulación vehicular dieron paso a patios ajardinados que introducen luz natural y ventilación en una estructura originalmente concebida para prescindir de ambas.

La estrategia parte de reducir al mínimo la demolición. En lugar de sustituir la estructura existente, el proyecto conserva bloques, columnas y vigas, y adapta su configuración a un nuevo programa habitacional. La eliminación de las rampas permitió liberar espacio para los patios, transformando las restricciones de un edificio especializado en oportunidades para mejorar las condiciones de habitabilidad.

Una segunda fachada, retranqueada respecto de la original y compuesta por paneles de madera y puertas corredizas plegables, genera jardines de invierno entre ambas envolventes. Estos espacios intermedios amplían las posibilidades de uso de las viviendas durante todo el año y establecen una relación gradual entre el interior y el exterior, incorporando las variaciones climáticas a la experiencia doméstica.

La ampliación vertical se resuelve mediante una estructura de postes y vigas de acero, pisos de madera contralaminada (CLT) y fachadas revestidas de madera de alerce. En esta nueva construcción, los materiales de origen biológico alcanzan una proporción de hasta 99 kg/m². La combinación de reutilización estructural y sistemas constructivos de madera plantea una alternativa a los modelos de construcción basados en la extracción intensiva de recursos y la demolición de edificios existentes.

El jurado destacó la capacidad del proyecto para integrar distintas tipologías de vivienda dentro de las limitaciones de una estructura preexistente. Mediante un aprovechamiento eficiente de la superficie y una cuidadosa resolución de las plantas, la intervención transforma las restricciones estructurales en oportunidades para alcanzar una calidad espacial y unas condiciones de habitabilidad generosas.

Los finalistas

El jurado deliberó entre nueve proyectos finalistas, cuyos equipos presentaron sus propuestas en San Sebastián. En la categoría de obra nueva, junto con La Métropolitaine, se encontraban Air Passage, de Peris+Toral Arquitectes, en Masnou, España; Common Woods, de Space&Matter, en Amersfoort, Países Bajos; Illa Glòries, de Cierto Estudio, en Barcelona, España; y Yimby, de Maker Architecten, en Kortrijk, Bélgica.

Las propuestas exploran distintas estrategias para vincular la vivienda colectiva con su entorno. Air Passage convierte la cubierta de un equipamiento en una plaza pública y organiza las viviendas alrededor de un pasaje bioclimático. Common Woods agrupa 56 viviendas en el límite de un bosque mediante una estructura de madera contralaminada. Illa Glòries combina densidad habitacional con patios comunitarios que ocupan el 60 % de la parcela. Por su parte, Yimby introduce nuevas viviendas en un barrio de ciudad-jardín de 1924 mediante el concepto de «casa canguro», con el propósito de densificar sin desplazar a sus habitantes.

Air Passage | Peris+Toral Arquitectes

Common Woods | Space&Matter

Illa Glòries | Cierto Estudio

Yimby | Maker Architecten

En la categoría de rehabilitación, los otros tres finalistas fueron Oudemansstraat, de Woonwerk Architecten, en Amberes, Bélgica; la transformación de un aparcamiento en la Rue Nollet, de NZI Architectes, en París, Francia; y la rehabilitación de la Cité de Beutre, de Christophe Hutin Architecture, en Mérignac, Francia.

Oudemansstraat transforma una antigua discoteca y tres edificios colindantes en viviendas asequibles. El proyecto de la Rue Nollet convierte un aparcamiento en 83 viviendas sociales sin recurrir a la demolición ni ocupar nuevo suelo. En la Cité de Beutre, la intervención recupera 93 viviendas de emergencia construidas durante la posguerra y reconoce las adaptaciones realizadas por sus habitantes como un recurso para orientar la rehabilitación.

Oudemansstraat | Woonwerk Architecten (Antes)

Oudemansstraat | Woonwerk Architecten (Despues)

Transformación de un estacionamiento | NZI Architectes (Antes)

Transformación de un estacionamiento | NZI Architectes (Despues)

Rehabilitación de la Cité de Beutre | Christophe Hutin Architecture (Antes)

Rehabilitación de la Cité de Beutre | Christophe Hutin Architecture (Despues)

Sobre el Premio Europeo de Vivienda Colectiva

El Premio Europeo de Vivienda Colectiva reconoce obras construidas que combinan calidad arquitectónica, impacto social y una contribución significativa a las formas de habitar en Europa. En su segunda edición, la convocatoria pasó de 170 a 192 proyectos y amplió su representación geográfica de 19 a 36 países europeos.

Organizado conjuntamente por el Instituto de Arquitectura de Euskadi, en San Sebastián, y arc en rêve centre d’architecture, en Burdeos, el premio busca consolidarse como un referente europeo en el ámbito de la vivienda colectiva. Como parte de esta iniciativa, los proyectos finalistas formarán parte de una publicación y de una exposición itinerante que recorrerá distintos museos europeos durante los próximos dos años.