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La casita de la pradera

La casita de la pradera

1 junio, 2015
por Alejandro Hernández Gálvez | Twitter: otrootroblog | Instagram: otrootroblog

 

Catherine Lee Tobin nació el 25 de marzo de 1871 en Omaha, Nebraska, pero creció en Chicago junto con sus padres Sam y Flora y sus tres hermanos menores. En una fiesta de disfraces el día de Todos los Santos de 1887, Kitty, como la llamaban en su casa, conoció al joven Frank. Tras dos años de noviazgo, Kitty y Frank se casaron el primero de junio de 1889. El tenía 21 años y ella 18. Para hacerles la vida un poco más fácil, el jefe de Frank, Louis, le ofreció un contrato por cinco años. Frank, que intuía ya desde aquella edad que merecía algo más, le pidió a su jefe además un préstamo por cinco mil dólares con los que compró un terreno en la esquina de las avenidas Chicago y Forest, en un suburbio de Chicago: Oak Park. Ahí construyó una pequeña casa para él y para Kitty y los seis niños que vendrían: Frank junior, John, Catherine, David, Frances y el más pequeño, Robert Llewellyn. A una casita que ya existía en el terreno se mudaron Anna, la madre de Frank, y sus dos hermanas solteras. Los padres de Kitty también se mudarían a la misma zona y vivían a poco más de un kilómetro de ellos. Era una familia grande y unida. Kitty había abierto un kindergarten en el salón de juegos de su casa donde enseñaba a sus hijos y a los de algunos vecinos a jugar con pequeñas piezas de madera: los bloques Froebel, inventados en la primera mitad del siglo XIX por el alemán Friedrich Froebel, quien también inventó la palabra y la idea del kindergarten. Ana también había hecho jugar a Frank con esos bloques cuando tenía nueve años. Años después Frank recordaría cómo esas pequeñas piezas de madera despertaron su interés en las formas geométricas y más adelante en la arquitectura. Frank era arquitecto, por supuesto.

La casa que Frank Lloyd Wright construyó para su familia en el 951 de Chicago Avenue con el dinero que le prestó Louis Sullivan, no era una casa de la pradera. El estilo oficial de esa casa es el Shingle style: el estilo de tejas, llamado así porque el techo, recubierto de tejas, parece ser el elemento más importante o, más bien, el que unifica todo el diseño.  El historiador Vincent Scully le dedicó su tesis doctoral, en 1949, a dicho estilo: casas suburbanas de madera construidas entre los años setenta y ochenta del siglo XIX. En un texto publicado en la revista Perspecta en 1980: Frank Lloyd Wright and the Stuff of Dreams, el mismo Scully escribe que “en 1889, cuando, a la edad de veintidós años diseñó su propia casa en Oak Park, Wright tenía a su disposición toda la rica tradición americana del Shingle style,” y que la adoptó casi por completo “pero transformándola de una manera significativa: la condensa.” Scully agrega que, además, Wright transforma el ambiente de su casa y de las que diseña por aquellos años en uno en el que “la familia es puesta en un sitio específico pero expansivo de protección total, permanencia y paz.” Según Scully, Wright hereda la memoria cultural de la vieja casa colonial y la revive, combinándola con la influencia de la arquitectura japonesa y abriéndola a una nueva dimensión espacial: baja la altura de los plafones para aumentar la sensación de intimidad y protección pero al mismo tiempo abre el espacio en un continuo que se desborda de una habitación a otra y finalmente al exterior. Tras ese proceso de transformaciones, el gran techo de teja desaparecerá finalmente cediendo su lugar a los techos planos con grandes voladizos de, ahora sí, las casas de la pradera de Wright.

La historia del cambio de estilo tiene un lado más personal en la vida de Wright. Pese al gran techo protector, a la gran familia aparentemente feliz y al creciente éxito del joven Frank, su matrimonio con Kitty no duraría mucho. En 1903 Wright diseñó una casa para su vecino en Oak Park Edwin Cheney y se enamoró de la esposa de éste: Martha, Mamah Borthwick Cheney. Ambos dejaron a sus parejas e hijos para irse primero a viajar a Europa y luego a vivir a Taliesin, Wisconsin. Sería el primer gran escándalo en la vida pública de Frank. El segundo, tal vez, sería el asesinato de Mamah ahí mismo, en Taliesin, el 15 de agosto de 1914.

 

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