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La bóveda celeste de Jean Nouvel

La bóveda celeste de Jean Nouvel

7 noviembre, 2017
por Pedro Hernández Martínez | Twitter: laperiferia | Instagram: laperiferia

 

Hace más de 10 años se anunció que el Louvre ya no sería único ni localizado sólo en París, siguiendo la tendencia que, desde finales del siglo XX, impuso el Guggenheim de Bilbao: la posibilidad de tener distintas sedes a lo largo del mundo. Hace una década, Oriente Medio se encontraba en una rica expansión que incluía la construcción de islas artificiales y enormes. Una búsqueda entre la construcción y el proyecto inmobiliario que quería establecer alternativas a la economía del petróleo. Un proyecto urbano que iba acompañado de lo cultural; los grandes museos se lanzaron a la zona para desarrollar nuevas franquicias. Las posibilidades económicas y el deseo de realizar una arquitectura única propiciaron la llegada de grandes proyectos firmados por importantes arquitectos. El último, hasta ahora, es el Louvre en Abu Dhabi, de Jean Nouvel (publicado en Arquine No.79 | Futuros, marzo de 2017).

Imágenes del proceso de construcción. Cortesía de Atelier Jean Nouvel

 

El francés entendió que no sólo se necesitaba un conjunto de salas mejor o peor dispuestas, sino la creación de una atmósfera especial que debía hacer del proyecto algo inédito hasta la fecha. Su solución bebe, en múltiples sentidos, de la historia: una bóveda celeste. Un prodigio técnico —una cúpula de 180 metros de diámetro sin apoyos aparentes y con un peso de 7.500 toneladas—, asentado bajo lógicas climáticas —el exceso de sol de la zona— creando un tamiz a través del cual se filtra la luz, una atmósfera inigualable en plena costa: en el día, “la cúpula brilla en el sol de Abu Dhabi; por la noche, este paisaje protegido es un oasis de luz bajo una cúpula estrellada”.

Ese oasis es un conjunto de 55 cubos blancos, “un archipiélago construido sobre el mar” que contiene a las galerías, el restaurante y demás zonas comunes, y que se organiza creando estrechos espacios que recuerdan a la arquitectura de la Medina. Después de tantos, la expectativa parece haberse cumplido. Queda por ver cómo funciona, pues su contexto se encuentra hoy ante una situación completamente diferente.

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