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Columnas

El Habana: la conexión rusa

El Habana: la conexión rusa

5 mayo, 2015
por Alejandro Hernández Gálvez | Twitter: otrootroblog | Instagram: otrootroblog

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Vladimir Kaspé nació en Harbin, Manchuria, el 3 de mayo de 1910. Quince años después, también en Harbin, nació Stasia Kos. Su padre era un ingeniero polaco que trabajaba en el tren Trans-Siberiano. En 1931, cuando Japón invadió Manchuria, viajó a Tokio. En 1944 llegó a los Estados Unidos donde inició una carrera como actriz. El número del 5 de junio de 1950 de la revista Life tenía a Stasia Kos en la portada. En la página 63 del mismo número hay un artículo dedicado a la Bird-Cage House: “en ella, una familia vive placenteramente expuesta al sol y a la brisa pero no a los insectos.” La casa fue la segunda que diseñó para Michael Heller en 1949 el arquitecto Igor Boris Polevitzky.

Polevitzky nació en San Petersburgo el 21 de junio de 1911. Su padre era un ingeniero electricista y su madre una médica microbióloga. Allan T. Shulman cuenta que “la familia Polevitzky salió de Rusia en 1918, a causa de la Revolución, refugiándose en Finlandia, de donde partieron hacia los Estados Unidos en 1922. Se establecieron en Filadelfia, donde Igor estudió ingeniería en la Universidad de Pensilvania, pero luego se cambió al prestigioso departamento de arquitectura.” Tras graduarse en 1934, Polevitzky se muda a Miami junto con su compañero de escuela Thomas Triplett Russell y abren en 1936 el despacho Polevitzky and Russell, architects.

En Miami empieza a desarrollar sus ideas sobre cómo debía ser la arquitectura moderna local. Entre 1936 y 1949 investigará lo que llamó tropotype: la tipología del trópico. Sonia Cháo escribe que Polevitzky “reconoce el valor de los precedentes  vernáculos y el papel dominante del clima. Dedicó su carrera a reinterpretar, filtrar y darle nuevos propósitos a esas características, asignándoles nuevos usos y al mismo tiempo explorando el potencial de los más recientes materiales y métodos de construcción. Sus investigaciones resultaron —agrega Cháo— en envolventes permeables para edificios con diseños de planta abierta que llevan a los usuarios del interior al exterior, de la sala al pórtico, en un modo que reconoce tanto el nuevo papel de las mujeres en los hogares modernos como la naturaleza informal del habitar en Florida.” Cháo explica que la casa Heller número 2 —conocida como la Bird-Cage house gracias a las tres páginas que le dedicó la revista Life—, fue la mejor y la  última casa de la serie tropotype. “La arquitectura como volumen, no como masa,” dijo Polevitzky en una conferencia en el año que la terminó. En 1952 la casa apareció con otras de Neutra, Gropius y Breuer en el libro 82 Distinctive Houses of Architectural Record. Además de casas, Polevitzky empezó a diseñar hoteles y otros edificios en la región.

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Shulman describe la casa Heller como “un simple marco de madera natural y trabes de acero que soportaban un techo plano. Los elementos cerrados de la casa estaban a nivel del suelo, agrupados bajo el piso de concreto del nivel superior y remetidos del borde, para permitir la protección de la pantalla metálica que cubría ambos pisos. Esto invirtió la importancia relativa de la casa y el patio cubierto, que de hecho formaba un escenario de varios niveles donde la vida tenía lugar.”

Según cuenta William Hamilton Arthur IV, en 1951 —el mismo año que su madre, tras “la misteriosa muerte de su padre en Rusia en algún momento entre 1922 y 1928,” se casó con Vladimir Zworykin, otro emigrado ruso, inventor del tubo de rayos catódicos y director de RCA— Polevitzky se asoció con Verner Johnson y abrió una nueva oficina. Pocos años después harían el proyecto del hotel Habana Riviera.

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Meier Suchowalnski nació el 4 de Julio de 1902 en Grodno, hoy parte de Bielorrusia. Su familia era de origen judío-polaco y, tras sufrir las persecuciones antisemitas, salió de Odessa con su madre y su hermano en 1911 con destino a Nueva York donde cambió su nombre: Meyer Lansky. Sus mejores amigos durante la adolescencia en las calles del Lower East Side fueron Benjamín, Bugsy Siele y Charles, Lucky Luciano. Con el tiempo y sus contactos, Lansky llegó a ser el contador de la mafia. Tras el golpe de estado que lo llevó al poder, Fulgencio Battista le ofreció a Lansky el puesto extraoficial de ministro de juego con un salario de 25 mil dólares anuales. Entre los proyectos de Lansky estaba el Habana Riviera. Primero buscó a Philip Johnson, quien dijo que “era imposible cumplir con las exigencias de Lansky.” Luego buscó a Wayne McAllister, arquitecto de varios hoteles de Las Vegas y cuyo primer proyecto fue el Agua Caliente de Tijuana. Finalmente el proyecto del hotel lo harían Polevitzky y Johnson, Verner Johnson. Con sus 21 pisos y sus 443 habitaciones en una planta con forma de Y, el hotel se terminó de construir en 1957, tan sólo seis meses después de concluido el proyecto.

Polevitzky construyó más de 500 proyectos en Florida. Sin embargo, dice Shculman, su legado ha permanecido en la oscuridad, fue demolido o muy transformado. “Irónicamente, su estilo contenía las semillas de su fracaso —escribe. Interpretó el modernismo como un mecanismo de simbiosis entre el hombre y el medio natural, pero futuras interpretaciones lo verían como un instrumento para perfeccionar el entorno humano, lo que llevaría al uso y abuso del aire acondicionado.” Mayor ironía es que Polevitzky padecía de alergias que, aun antes su uso extendido, lo obligaban a vivir en ambientes con clima controlado. En los años 60, se retiro y dejó Miami para irse a vivir en un rancho que remodeló en Colorado, con un clima más seco que el de Florida. Ahí murió el 5 de mayo de 1978.

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