26 octubre, 2026
por Arquine
La Ciudad de México recibirá el Foro Urbano Mundial 2028, organizado por ONU-Hábitat. El encuentro marcará el regreso del foro a América Latina y abrirá una conversación sobre los desafíos urbanos contemporáneos y la construcción de una nueva agenda internacional posterior a 2030.
La Ciudad de México será sede de la decimocuarta edición del Foro Urbano Mundial (WUF14), organizado por el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat). El anuncio oficial se realizó este lunes 26 de octubre, durante una conferencia de prensa encabezada por Anacláudia Rossbach, directora ejecutiva de ONU-Hábitat y subsecretaria general de las Naciones Unidas, y Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México.
El encuentro, que se celebrará del 31 de julio al 4 de agosto de 2028, reunirá a representantes de gobiernos, organismos internacionales, universidades, organizaciones civiles, profesionales del urbanismo y comunidades para discutir las condiciones actuales de las ciudades y las estrategias necesarias para construir entornos más justos, inclusivos y sostenibles.
Con esta edición, el Foro Urbano Mundial regresará a América Latina y el Caribe, una región caracterizada por profundas desigualdades territoriales, pero también por experiencias de organización social, innovación urbana y transformación del espacio público.

Durante su intervención, Rossbach destacó la necesidad de trasladar los acuerdos internacionales sobre desarrollo urbano a acciones concretas que tengan un impacto en la vida cotidiana de las personas.
El acceso a una vivienda adecuada, el agua, la movilidad, los espacios públicos seguros, los servicios urbanos y los sistemas de cuidados forman parte de los principales desafíos que enfrentan las ciudades contemporáneas. Para ONU-Hábitat, la discusión sobre el futuro urbano debe partir de estas condiciones y de la manera en que las políticas públicas pueden contribuir a reducir las desigualdades.
Rossbach señaló que las ciudades no pueden entenderse únicamente desde su infraestructura, sino como los espacios donde se desarrollan las relaciones sociales, económicas y comunitarias. En este sentido, planteó que el foro debe convertirse en una plataforma para compartir experiencias, reconocer soluciones existentes y promover su implementación en diferentes contextos.
La directora ejecutiva también destacó algunas iniciativas mexicanas, entre ellas el programa de Utopías de la Ciudad de México, que integra equipamientos culturales, deportivos y de cuidados en espacios públicos, así como proyectos de vivienda impulsados por el Gobierno federal.
Por su parte, Clara Brugada presentó la designación de la capital como sede del foro como una oportunidad para mostrar las políticas urbanas desarrolladas en la ciudad, particularmente en materia de vivienda, movilidad, espacio público, infraestructura verde y cuidados.
Entre las iniciativas mencionadas se encuentran los programas de vivienda asequible y vivienda pública en renta para jóvenes, las propuestas de regulación del alquiler, las estrategias contra la gentrificación y la ampliación del sistema público de cuidados.
Brugada también destacó el papel de las Utopías como espacios de integración comunitaria y acceso a servicios, y planteó que la ciudad buscará llegar a 2028 con avances concretos en sus programas de transformación urbana.
Más allá de presentar estas experiencias, la celebración del foro abre la posibilidad de contrastar las políticas locales con iniciativas desarrolladas en otras ciudades y regiones, así como de discutir sus alcances frente a problemas estructurales como la desigualdad, la crisis habitacional y el cambio climático.
Uno de los aspectos centrales del anuncio fue la relación entre el Foro Urbano Mundial de 2028 y los compromisos internacionales establecidos en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
A dos años de cumplirse el plazo fijado para alcanzar sus objetivos, el encuentro tendrá lugar en un momento decisivo para evaluar los avances y las limitaciones de las políticas urbanas internacionales, así como para comenzar a definir las prioridades de una nueva agenda posterior a 2030.
La vivienda, la desigualdad territorial, la emergencia climática y la distribución de las responsabilidades de cuidado aparecen como algunos de los temas que deberán ocupar un lugar central en esa discusión.
Durante la conferencia también se anunció la conformación de un comité organizador con participación de instituciones académicas, universidades, especialistas, organizaciones sociales, sector privado y comunidades. La intención es desarrollar un proceso de participación y discusión previo al encuentro, extendiendo el alcance del foro más allá de los días de su celebración.
La designación de la Ciudad de México como sede del Foro Urbano Mundial 2028 representa una oportunidad para situar las experiencias urbanas mexicanas y latinoamericanas dentro de una conversación internacional. Pero también plantea la necesidad de revisar críticamente las políticas públicas, las formas de producción de la ciudad y las condiciones de desigualdad que siguen definiendo nuestros territorios. Más allá de los encuentros y las declaraciones, el verdadero desafío será traducir las discusiones en acciones capaces de transformar la vida cotidiana de quienes habitan las ciudades.
Desde Arquine y MEXTRÓPOLI, Festival de Arquitectura y Ciudad, seguiremos de cerca este proceso, atentos a las discusiones, las propuestas y los encuentros que se desarrollen rumbo a 2028. Como plataformas dedicadas a promover el pensamiento crítico, el intercambio de ideas y la construcción de cultura urbana, nos interesa contribuir a una conversación que no comienza ni termina con el foro, sino que forma parte de una reflexión permanente sobre las ciudades que tenemos y las que queremos construir.