22 agosto, 2026
por Arquine
El Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) anunció los cinco equipos preseleccionados que desarrollarán anteproyectos para el Pabellón de México en la 20ª Exposición Internacional de Arquitectura de La Biennale di Venezia, que se celebrará del 8 de mayo al 21 de noviembre de 2027. La selección corresponde a la segunda etapa de una convocatoria pública dirigida a equipos multidisciplinarios, cuyos integrantes deberán ahora desarrollar propuestas arquitectónicas, expositivas y museográficas específicas para el pabellón.
La Bienal de Venecia constituye una de las principales plataformas internacionales para la discusión y presentación de la arquitectura contemporánea. El pabellón de México representa quizá la posibilidad de mayor alcance para una propuesta nacional ante una audiencia internacional, y al mismo tiempo será parte de una nueva lectura sobre las condiciones desde las que se produce arquitectura en el país. La composición de los equipos preseleccionados reúne prácticas con trayectorias y campos de trabajo diversos, desde el diseño arquitectónico y el urbanismo hasta la investigación, la curaduría, la museografía, el paisaje, la sustentabilidad y la exploración material.
Rozana Montiel, fundadora de su propio estudio, trabaja en el diseño arquitectónico, la reconceptualización artística del espacio y el dominio público, con especial atención a la creación de lugares, la habitabilidad, el espacio público y la relación entre arquitectura y paisaje.
Tania Tovar aporta una dimensión curatorial y de investigación. Arquitecta, escritora y curadora, es cofundadora de Proyector, plataforma dedicada a la investigación y exhibición de arquitectura, y su práctica se concentra especialmente en la producción expositiva, el trabajo documental y los archivos arquitectónicos.
Diego Rivero Borrell, fundador de TANAT, desarrolla una práctica que articula arquitectura, arte e investigación, con investigaciones alrededor del territorio, los recursos naturales y las transformaciones producidas por procesos de colonización y extractivismo.
Erika Loana, es creadora de Atlas Materia Prima una plataforma de investigación sobre los materiales utilizados en la industria de la construcción en México. Además, formó parte del colectivo Somos Mexas y fue museógrafa del Museo Jumex.
La combinación apunta hacia un equipo particularmente equipado para trabajar el pabellón como lugar expositivo y de espacio de investigación, donde territorio, memoria, paisaje y representación podrían adquirir un papel central.
Girodengo desarrolla una práctica que aborda la transformación urbana, las condiciones fronterizas y los procesos participativos, combinando proyectos, investigación y docencia entre México y Estados Unidos. Su investigación sobre la frontera México-Estados Unidos y sus estudios sobre energía y economía circular amplían su campo hacia problemas territoriales y ambientales de escala regional.
Oteiza, arquitecta y paisajista formada en Harvard, centra su trabajo en las interacciones entre sistemas naturales y humanos, con especial interés en adaptación climática, resiliencia, planeación y transformación urbana. Su práctica también comprende diseño de paisaje, exhibición, experiencia e investigación.
El encuentro entre urbanismo, paisaje, participación y resiliencia podría llevarlos a plantear el pabellón desde relaciones de escala, enmarcando diferentes territorios mexicanos y sus sistemas ambientales, sociales y productivos.
Desdibujar la Frontera | Rolando Girodengo
Estudio Macías Peredo Quirarte, integrado por Salvador Macías, Magui Peredo y Diego Quirarte, representa la única propuesta conformada por un solo despacho. Fundado en Guadalajara en 2012, el equipo ha desarrollado una práctica caracterizada por la exploración de la materia, la construcción y las relaciones entre arquitectura, territorio y cultura material. Entre sus antecedentes se encuentra el primer lugar del concurso para el Pabellón Eco de 2013 y su participación previa en el Pabellón de México de la Bienal de Venecia de 2016, 2018 y 2021.
Su trayectoria en intervenciones efímeras, arquitectura pública y proyectos vinculados con procesos constructivos y materiales locales podría resultar particularmente pertinente para una edición de la Bienal que plantea la arquitectura desde su dimensión concreta y material. El estudio también ha desarrollado una extensa investigación alrededor de sistemas constructivos y tradiciones materiales, una mirada que podría materializar en un pabellón donde la construcción tenga un papel protagonista.
Edificio González | Macías Peredo Quirarte
Loreta Castro y José Pablo Ambrosi, cofundadores de Taller Capital, han desarrollado una práctica centrada en la relación entre arquitectura, territorio y espacio público, con especial atención a la infraestructura hídrica, el paisaje, la vivienda y los proyectos urbanos y ambientales.
Aisha Ballesteros, socia y directora de proyectos de JSa, ha participado en proyectos de vivienda, paisaje e infraestructura, entre ellos el Museo Morelense de Arte Contemporáneo Juan Soriano. Javier Sánchez, fundador y director del despacho, cuenta con una trayectoria vinculada a la vivienda, la regeneración urbana, los proyectos culturales y la arquitectura pública, además de una amplia experiencia en concursos.
Manuel Cervantes, fundador de Manuel Cervantes Estudio, ha desarrollado proyectos de distintas escalas y programas, desde vivienda hasta infraestructura, cultura y espacio público, con una arquitectura atenta al contexto, la materialidad y las condiciones específicas de cada lugar.
Con esta combinación, el equipo podría abordar el pabellón desde una lectura amplia de la infraestructura mexicana: agua, paisaje, ciudad, vivienda y espacio colectivo, articulados en una arquitectura de vocación pública.
Fundado por Pavel Escobedo y Andrés Soliz, Escobedo Soliz ha construido una práctica basada en la exploración de materiales, estructuras y sistemas constructivos, buscando soluciones específicas para cada sitio y proyecto. Su trabajo incorpora además una preocupación constante por reducir recursos, tiempo e impacto. Escobedo Soliz cuenta también con experiencia previa en el Pabellón de México de la Bienal de Venecia, donde participó en las ediciones de 2018 y 2021.
Annik Keoseyan suma una investigación centrada en sustentabilidad, espacio público y transformación de infraestructura existente. Su proyecto de vivienda colectiva en Bruselas fue reconocido con un premio Next Generation en los Holcim Awards; en él exploraba precisamente la reutilización de estructuras existentes y la creación de espacios colectivos.
Fernando Sampietro desarrolla una práctica de diseño y arquitectura con proyectos recientes de vivienda, equipamiento y transformación de estructuras existentes. Entre sus trabajos se encuentra la Cineteca Nacional Chapultepec, realizada en colaboración con el Taller Mauricio Rocha y Keoseyan, donde la reutilización de naves industriales preexistentes constituye parte fundamental de la propuesta.
La experiencia conjunta en materialidad, reutilización, construcción, espacio público y transformación de preexistencias podría conducir a una propuesta que explore cómo construir con menos, reutilizar lo existente o convertir los propios sistemas constructivos en parte de la argumentación conceptual.
El tema de la 20ª Bienal, Do Architecture — For the Possibility of Coexistence Facing a Real Reality, planteado por Wang Shu y Lu Wenyu, propone recuperar la arquitectura como una práctica concreta, vinculada con lugares reales, materiales, comunidades y procesos constructivos. La convocatoria mexicana retoma esta orientación al plantear relaciones entre territorio y arquitectura, naturaleza y artificio, ciudad y ruralidad, tecnología y oficio, así como entre saberes locales y diseño contemporáneo.
A partir de los perfiles de los cinco equipos, es posible imaginar aproximaciones muy distintas: desde el agua y los sistemas productivos del territorio hasta las fronteras, el paisaje, la memoria, los oficios, la reutilización de materiales o las formas comunitarias de habitar. Estos perfiles permiten pensar en un pabellón que podría encontrar su material principal en algún territorio específico de México y trasladar a Venecia una práctica, un sistema o una forma de coexistencia.
El proceso tendrá además un antecedente cercano: en 2025, México presentó Chinampa Veneta, una instalación que trasladó a Venecia el sistema agrícola de las chinampas de Xochimilco. Arquine publicó recientemente Chinampa Veneta, libro que documenta y narra el proceso de concepción, construcción y presentación del pabellón mexicano en la 19ª Bienal de Arquitectura de Venecia.