24 septiembre, 2026
por Max von Werz
La vecindad es una de las formas de vivienda colectiva más arraigadas de la Ciudad de México. Sus patios lineales han albergado históricamente una intensa vida comunitaria, mientras que las pequeñas viviendas que los rodean suelen padecer de poca luz, ventilación y condiciones sanitarias deficientes. Hoy, muchas de estas comunidades históricas enfrentan el deterioro o la desaparición.
Bajo un mismo techo toma Peralvillo 15, una de las vecindades más antiguas de la ciudad, como punto de partida para un ejercicio especulativo de conservación a través de la transformación. El proyecto invierte la tipología existente. Se retiran las cubiertas de las antiguas viviendas y sus muros se transforman en jardines y espacios colectivos al aire libre, mientras que las nuevas viviendas ocupan los antiguos patios y pasajes. Lo sólido se vuelve vacío, lo privado se vuelve colectivo, y viceversa.
Una estructura ligera y prefabricada de madera se eleva de manera independiente sobre los muros de mampostería conservados, distinguiendo deliberadamente lo nuevo de lo antiguo. Liberados de su función estructural original, los muros existentes pueden permanecer tal como se encuentran, incorporando su edad y pátina a un nuevo paisaje de jardines y espacios compartidos. Al construir en vertical sobre los antiguos espacios de circulación, la propuesta aumenta la densidad y reduce la ocupación del suelo, ofreciendo nuevas viviendas con iluminación y ventilación cruzada, y liberando más superficie para el uso colectivo.




En lugar de preservar la vecindad como una reliquia, Bajo un mismo techo se pregunta si sus cualidades espaciales y sociales pueden adquirir una segunda vida a través de una transformación radical. ¿Puede una tipología sobrevivir precisamente al ser transformada?